NotiPress
Las acciones de Estados Unidos bajaron este jueves 23 de abril por la preocupación de los inversores ante la situación en Oriente Medio, el aumento del petróleo y la posibilidad de que las tasas de interés sigan altas durante más tiempo. La caída llegó un día después de que el S&P 500 y el Nasdaq marcaran nuevos máximos históricos, lo que dejó al mercado más sensible a cualquier señal de riesgo.
En la jornada, la Bolsa de Nueva York cerró en rojo. El Nasdaq cayó 0.89%, el S&P 500 perdió 0.41% y el Dow Jones retrocedió 0.36%. También subió el rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, que pasó de 4.30% a 4.32%. Ese movimiento suele reflejar más cautela en los mercados y mayor atención sobre la política monetaria de la Reserva Federal.
De acuerdo con el análisis compartido por Thadeu Dos Santos, director regional en Infinox, a NotiPress, “las acciones en Estados Unidos registraron cierta presión este jueves, después de que el S&P 500 y el Nasdaq alcanzaran nuevos máximos históricos en la sesión anterior, en un contexto de reevaluación de los riesgos geopolíticos por parte de los inversores”. El especialista explicó que el mercado volvió a mirar con atención los riesgos externos, incluso cuando el alto el fuego en Oriente Medio todavía sigue vigente.
Uno de los puntos que más inquieta a los inversores es el precio de la energía. En su análisis, Dos Santos señaló: “Aunque el marco de alto el fuego en Oriente Medio sigue vigente, las tensiones en torno a las rutas marítimas continúan manteniendo una prima de riesgo en el petróleo”. En otras palabras, el mercado teme que cualquier problema en esas rutas afecte el suministro de crudo y mantenga altos los precios.
Ese encarecimiento del petróleo importa porque puede afectar la inflación. Según Dos Santos, “Los elevados precios de la energía pueden reavivar las preocupaciones inflacionarias y reforzar un entorno de tipos de interés más altos durante más tiempo, lo que supone un obstáculo a corto plazo para la renta variable”. Para el mercado accionario, esto significa un escenario menos cómodo, ya que tasas altas suelen enfriar el apetito por inversiones de mayor riesgo.
Aun así, los resultados trimestrales de las empresas siguen siendo un apoyo importante para Wall Street. Art Hogan, de B. Riley Wealth Management, dijo que existe “una lucha de poder entre los fundamentos —los resultados, que hasta ahora han sido mejores de lo esperado— y el hecho de que las noticias procedentes del estrecho de Ormuz no han mejorado”. Esa combinación explica por qué el mercado mezcla señales positivas de las empresas con temores por la situación internacional.
Los movimientos de algunas compañías mostraron esa diferencia. Texas Instruments subió casi 20%, hasta 282.23 dólares. En cambio, ServiceNow cayó 17.59%, hasta 84.94 dólares, pese a reportar un aumento de 22% en sus ingresos del primer trimestre. Tesla también fue castigada por el mercado, a pesar de resultados mejores de lo esperado.
Sobre ese punto, Dos Santos afirmó: “La decisión de Tesla de elevar su plan anual de inversión por encima de los 25.000 millones de dólares pone de relieve la magnitud de las inversiones en curso, lo que puede respaldar las perspectivas de crecimiento a largo plazo, aunque también ha generado cierta cautela a corto plazo”.
El directivo agregó que “a corto plazo, la dirección del mercado seguirá siendo sensible a los acontecimientos en Oriente Medio, a la volatilidad del mercado del petróleo y a la evolución de las expectativas sobre la política monetaria”.
