El Tratado de Singapur sobre el Derecho de Marcas sirve para fortalecer, simplificar y armonizar los trámites administrativos, porque resguarda instrumentos jurídicos internacionales para el registro y la gestión de licencias de marcas industriales.
Con 58 votos, los diputados de la Asamblea Legislativa ratificaron el Tratado de Singapur sobre el Derecho de Marcas; de la Resolución de la Conferencia Diplomática Suplementaria y del reglamento de dicho tratado, con el objetivo de unir criterios y líneas globales además de proteger la patente de marcas institucionales.
Según lo expuesto en la plenaria 114, el convenio y sus estatutos fue creado en marzo de 2006, en Singapur, y está vigente desde el 1 de noviembre de 2011. Este sirve para fortalecer, simplificar y armonizar los trámites administrativos, porque resguarda instrumentos jurídicos internacionales para el registro y la gestión de licencias de marcas industriales.
Además, optimiza las comunicaciones entre las Oficinas de Propiedad Industrial y elimina las formalidades burocráticas innecesarias, como las certificaciones notariales.
Este es el primer instrumento global que reconoce expresamente las marcas no tradicionales, incluyendo hologramas, marcas tridimensionales, de color, de sonido, olfativas, gustativas y táctiles.
Para proteger y gestionar este derecho, en el país se registran los identificativos en el Instituto Salvadoreño de la Propiedad Intelectual (ISPI), una dependencia del Centro Nacional de Registros (CNR).
