La pasión del baloncesto más allá de la cancha

El ex seleccionado nacional y mítico pasador Ernesto “Colocho” Rodríguez y su hijo Emanuel Rodríguez tienenhistorias excepcionales gracias al baloncesto, ya que el deporte de las cestas ha sido una pasión permanente dentro y fuera de la cancha.

“Colocho” Rodríguez, uno de los mejores pasadores del baloncesto salvadoreño y quien portó la camiseta de la selección durante 12 años, reconoce que sus inicios en el deporte no fueron fáciles y por eso ha tratado de inculcarle a su hijo el amor al deporte de las cestas.

“Yo vivía por el Barrio La Vega, a veces no tenía para los pasajes y me venía corriendo y me iba de regreso, igual. Cuando las cosas cuestan las disfruta más uno. Yo le he dicho a Emanuel que nadie le va a regalar nada, porque a mí llegar donde llegué me costó mucho

La pelota no la va a olvidar, yo jugué desde los 14 años y la pelota debe ser un trampolín para la vida profesional de él para que su familia triunfe y logre las metas”, explicó Rodríguez, quien jugó desde los 14 hasta los 39 años y se retiró en 2005 luego de sufrir un infarto. 

“Colocho” Rodríguez dejó su huella en diferentes equipos nacionales como Denver, con el que fue campeón como jugador y entrenador. En la vasta hoja del ex jugador también destaca su paso por la liga de baloncesto de Guatemala durante seis años; mientras que bajo su dirección el equipo de baloncesto de la Universidad Andrés Bello ha establecido un dominio a nivel universitario con 16 títulos.

Ahora, así como sucedió con “Colocho” Rodríguez hace varias décadas, los sueños y metas de Emanuel también giran alrededor de una pelota de baloncesto.

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“Como padre es una persona increíble que me brinda bastante apoyo y como entrenador es uno de los mejores de El Salvador, ha sido campeón en la Liga Mayor de Baloncesto masculina y con la femenina”, destaca Emanuel. 

Con apenas 20 años de edad, Emanuel ya tiene pasajes importantes en su trayectoria deportiva entre estas su debut con la selección mayor en el Preclasificatorio de las Américas a la Copa del Mundo de Baloncesto FIBA 2023, su experiencia como becario en la Ribet Academy High School de Los Ángeles y haber jugado contra el hijo de la estrella de la NBA, LeBron James, y el hijo del jugador de los Miami Heats, Dwayne Wade, en el torneo escolar de los Estados Unidos.

“Irme a los Estados Unidos siempre fue mi meta desde que era pequeño, desde que me fui al Colegio Denver y en el 2016 se me dio la beca. Yo sentía que estaba listo para irme, fue difícil para ellos, más para mi mamá porque soy el único varón”, comentó el jugador que, al igual que su padre, juega como lateral y pasador.

Emanuel confiesa que jugar baloncesto fue una decisión propia y que su padre nunca lo presionó para inclinarse por determinado deporte.

“Mi padre nunca me entrenó, él tenía una academia y yo iba con mis amigos y después del Colegio Denver nunca me agarró a entrenarme así personalmente”, enfatiza el joven quien, actualmente, milita en ITD Santa Tecla de la Liga Mayor de Baloncesto.

Por su parte, Ernesto Rodríguez reconoce que nunca ha presionado a su hijo para que trate de emular lo que él logró, por eso solo lo insta a disfrutar del deporte y escribir su propia historia en el baloncesto.

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“Yo nunca lo he querido presionar, quiero que él disfrute, si le he dado sus tips y todo eso. Yo voy a ver un juego y no me paro a gritarle, solo me dedico a ver el juego como un aficionado para que él no sienta presión de nada; creo que ese es un error que los padres cometen, pero no lo he cometido. Yo hice mi historia y hoy le toca a él hacer su historia”, dijo Rodríguez, quien contabiliza más de 30 títulos a lo largo de su carrera.

En su faceta como entrenador, “Colocho” fue campeón con Denver en el 2015, también ha dirigido al Cosmos, al Metapán, Quezaltepeque; mientras que actualmente dirige al FAS Fever, al cual ha hecho campeón en tres ocasiones en la Liga Femenina de Baloncesto.  También fue asistente técnico del entrenador Ray Santana en la selección nacional y antes con Vladimir Aguilar. 

Para padre e hijo uno de los episodios emotivos fue el viaje a la Ribet Academy High School de Los Ángeles en el 2016.  

“Emanuel tenía 15 años en ese entonces, fue difícil desprenderse de él. LLegó a una escuela y no sé qué sintió cuando vio el equipo titular, porque el centro de ellos medía 2.16 con 15 años, el otro medía 2.02, otro 2.04 y 2.08 y la experiencia que tuvo fue buena, poco a poco fue madurando y ganándose su espacio en esos cuatro años que estuvo. Pero ha sido una bendición y esperamos que Dios lo siga bendiciendo y regrese nuevamente”, comentó el padre y entrenador.

En 2019, con Ribet Academy High School,  Emanuel enfrentó a Bronny James, hijo de LeBron James quien asistió a ver ese juego y  jugó contra Brandon Boston, ahora jugador de los Clippers y ante el hijo del ex jugador Dwayne Wade.