Gobierno combate frontalmente la criminalidad con la aplicación del Plan Control Territorial

El Gobierno del Presidente Nayib Bukele continúa combatiendo la criminalidad en el país, con la implementación del Plan Control Territorial, que con sus cuatro fases ha logrado una histórica reducción de homicidios, sobre todo en aquellos municipios que han sido duramente golpeados por el accionar de los grupos al margen de la ley.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro, dijo que la histórica reducción de los homicidios en El Salvador tiene una íntima relación con la implementación de la fase 4 del Plan Control Territorial, que principalmente busca recuperar esos territorios que eran duramente asediados por las pandillas.

“Estos municipios que hemos estado interviniendo con la fase 4 ya tienen una reducción del 75 % de homicidios, y estamos hablando de Soyapango, Ilopango, San Martín”, explicó Villatoro, durante una entrevista televisiva. “Estos territorios, en los gobiernos pasados, eran incluso conocidos como el triángulo de la muerte, por lo que de ahí la relevancia de la reducción de los asesinatos en estas zonas”, puntualizó.

No obstante, esto no hubiera sido posible sin dos cosas, primero el liderazgo del Presidente Bukele de combatir a la criminalidad y a los grupos al margen de la ley, y segundo, que la fase 4 se implementa de manera simultánea de las demás fases anteriores, que cohesionan la labor del personal de seguridad.

“Hemos estado en coordinación con la Fiscalía General de la República y las áreas encargadas de disposiciones judiciales de la Policía Nacional Civil, con toda nuestra capacidad territorial, sacando de la calle a una gran cantidad de homicidas que teníamos órdenes de captura pendientes”, detalló el titular de Seguridad.

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El Plan Control Territorial comenzó a ser implementado, con la fase 1, el 20 de junio de 2019 y desde entonces, la población salvadoreña ha visto una considerable baja en la criminalidad como respuesta a la estrategia de seguridad. Este plan ha sido ya retomado en otros países por su eficacia en la lucha contra la violencia, sobre todo en aquella relacionada con grupos al margen de la ley.