Houston Methodist pone a prueba una técnica que revoluciona los trasplantes renales

NotiPress

Un trasplante renal puede depender de un espacio tan pequeño como 1.5 centímetros de arteria sana. Esa fue la ventana quirúrgica disponible para un paciente con enfermedad renal en etapa terminal, o ESRD por sus siglas en inglés, atendido por el Hospital Houston Methodist. Ante una calcificación arterial extensa, el equipo médico utilizó herramientas especiales que le permitieron refinar la técnica para este tipo de trasplante.

La ESRD aparece cuando los riñones ya no pueden cumplir su función. Por esa falla, el cuerpo pierde la capacidad de filtrar desechos y líquidos, lo cual obliga a los pacientes a recibir diálisis o un trasplante para sobrevivir. La diabetes y la hipertensión figuran entre las causas más comunes de esta condición.

El problema no termina en los riñones. En muchos pacientes con ESRD, las arterias también se deterioran más rápido por aterosclerosis, una acumulación de placas que endurece y estrecha los vasos sanguíneos. Cuando esas placas se calcifican, el trasplante se vuelve más difícil porque los cirujanos necesitan arterias seguras para conectar el nuevo riñón.
Un paciente con riesgo vascular elevado

El caso presentado por el Dr. Maham Rahimi, profesor asociado de cirugía cardiovascular del Hospital Houston Methodist, involucró a un hombre de 54 años que se encontraba en lista de espera para un trasplante combinado de corazón y riñón. El paciente también tenía diabetes mellitus tipo 2, miopatía isquémica e hipertensión pulmonar.

Antes del trasplante renal, el paciente recibió con éxito un trasplante de corazón. Un día después, el equipo médico enfrentó el siguiente reto: la arteria ilíaca externa, la arteria ilíaca común y la aorta abdominal presentaban calcificación extensa. Solo una zona de 1.5 centímetros estaba libre de lesiones ateroscleróticas para poder actuar.

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Esa pequeña área permitió realizar la anastomosis, es decir, la conexión entre la arteria renal del donante y la circulación del receptor. En una cirugía convencional, el flujo sanguíneo se controla con pinzas vasculares colocadas de forma temporal. En este caso, esa opción podía causar lesiones por la rigidez de los vasos.
Balones para controlar el flujo sanguíneo

Ante ese riesgo, Rahimi utilizó balones intravasculares. Estos dispositivos permitieron controlar el flujo desde dentro del vaso, sin aplicar presión externa sobre arterias muy calcificadas. La decisión redujo el peligro asociado al pinzamiento y evitó recurrir a reconstrucciones vasculares más complejas.


“La oclusión intravascular era la única opción viable para lograr control vascular distal en este paciente”, explicó el Dr. Rahimi.

Según comentó la institución a NotiPress, el avance es relevante porque las arterias ilíacas cumplen una función central en el trasplante renal. Estas arterias llevan sangre a la pelvis y las piernas, pero también sirven como punto de conexión para que el riñón trasplantado reciba irrigación. Si están dañadas, el procedimiento puede volverse inviable o mucho más riesgoso.
Menos complejidad en casos con arterias calcificadas

La técnica fue descrita como un método de una sola etapa en la revista Journal of Vascular Surgery Cases, Innovations and Techniques. Su valor clínico radica en ofrecer una alternativa cuando las pinzas tradicionales no pueden usarse con seguridad.


“La aterosclerosis extensa representa un desafío para el trasplante renal debido al riesgo de control vascular inadecuado o lesión de los vasos sanguíneos. Presentamos un novedoso método de una sola etapa en el que se utilizó oclusión intravascular con balón para obtener control proximal y distal de la arteria ilíaca externa en un paciente con calcificación extensa. Este enfoque reduce la complejidad quirúrgica y disminuye el tiempo de isquemia en comparación con métodos de reconstrucción previamente descritos”, finaliza el Dr. Rahimi.

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El paciente fue dado de alta mientras continuaba en diálisis, aunque el Houston Methodist informó que actualmente ya no requiere ese procedimiento.