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El fallecimiento de la doctora Patricia Kongshavn reavivó el interés por una trayectoria científica que contribuyó a modificar la forma en que la comunidad médica estudia el sistema inmunológico. Sus investigaciones, desarrolladas principalmente desde la década de 1970, ayudaron a consolidar nuevas líneas de estudio sobre la relación entre nutrición, función inmunológica y salud celular.
Originaria de Inglaterra, Kongshavn desarrolló una carrera académica que incluyó la Universidad de Cambridge y la Universidad McGill, donde impulsó investigaciones que marcaron un punto de inflexión para la inmunología. Acumuló cerca de 90 publicaciones científicas y dedicó su trabajo a comprender cómo el organismo podía fortalecer sus propios mecanismos de defensa. De acuerdo con Inmunotec, hasta los 92 años mantuvo el hábito de leer artículos científicos mientras hacía ejercicios en una bicicleta estática.
Uno de los momentos clave de ese cambio de paradigma ocurrió cuando el doctor Gustavo Bounous realizó un año sabático en el laboratorio de Patricia Kongshavn en la Universidad McGill. La colaboración entre ambos se extendió durante catorce años y se centró en investigar cómo distintas fuentes de proteínas y su composición de aminoácidos influían en la respuesta del sistema inmunológico. Esa línea de investigación permitió identificar diferencias entre diversas proteínas dietéticas y sentó las bases para estudios posteriores sobre el papel del glutatión en la función inmune.
Como resultado de esas investigaciones, el equipo reportó hallazgos sobre el potencial de la proteína de suero de leche para favorecer la función inmunológica, en un periodo en el que este ingrediente era considerado un subproducto del proceso de elaboración de queso. Posteriormente, sus investigaciones dirigieron la atención hacia el glutatión, una molécula cuya relevancia para la respuesta inmunitaria y la salud celular, según la fuente, era poco reconocida en ese momento.
En una entrevista publicada por Immunotec a la que tuvo acceso NotiPress, Kongshavn detalló que el sistema inmunológico requiere mayores cantidades de glutatión durante una respuesta inmune debido a la rápida multiplicación de los linfocitos, células encargadas de combatir infecciones. Según la investigadora, esa demanda explica la sensibilidad del sistema inmune ante niveles insuficientes de esta molécula. También señaló que las células inmunológicas encargadas de destruir células tumorales requieren niveles adecuados de glutatión para desempeñar esa función, lo que ejemplifica la dependencia del sistema inmunológico respecto de esta molécula.
Diversos colaboradores posteriores, entre ellos el médico Jimmy Gutman, destacaron el papel de Patricia Kongshavn entre los investigadores que contribuyeron a consolidar la inmunología clínica y a trasladar sus hallazgos al ámbito médico, especialmente a través de su trabajo conjunto con Gustavo Bounous sobre la respuesta inmunológica y el glutatión.
Más de cuatro décadas después del inicio de estas investigaciones, el trabajo de Patricia Kongshavn continúa siendo una referencia en el estudio de la relación entre nutrición, glutatión y función inmunológica. Su contribución ayudó a abrir nuevas líneas de investigación sobre los mecanismos de defensa del organismo y consolidó un enfoque que sigue presente en la inmunología contemporánea.
