Roma lanzó un proyecto ecoamigable que permite pagar el transporte público con botellas de plástico

La urbe italiana se ve asediada tras décadas de abandono y el problema del sobreturismo, algo que se refleja en contenedores repletos, poca eficiencia en la recogida de basuras y malos olores. Por ello, ha nacido una iniciativa que permite viajar gratis en metro aportando botellas de plástico.

 

La capital mediterránea lanzaba este proyecto en verano, permitiendo a los viajeros canjear estos residuos por billetes para su sistema de transporte público.

 

En la estación de metro de San Giovanni, los pasajeros hacen cola para aportar sus botellas vacías y acceder al programa experimental “+ Ricicli + Viaggi” (cuanto más reciclas, más viajas) que permite a los pasajeros devolver botellas de plástico a cambio de 5 céntimos, que pueden acumularse y gastarse para la compra de billetes digitales.

A través de la aplicación MyCicero, los usuarios pueden escanear su código de barras personal en una máquina de reciclaje especial, insertar botellas de plástico vacías dentro de un compactador de residuos y comprar online sus viajes en transporte público.

 

Un boleto estándar de Roma válido para un viaje en metro o 100 minutos en todos los autobuses que permiten transferencias, tiene un precio de un euro cincuenta, por lo que 30 botellas son suficientes para pagarlo.

 

 

La iniciativa es un intento más por reducir los cientos de toneladas de basura sin recoger que asolan las calles antiguas de la ciudad, dejando estampas de miles de moscas devorando comida podrida frente a monumentos antiguos.  “La situación es bastante desastrosa”, calificó el presidente del grupo ambientalista Legambiente, Stefano Ciafani.