El ingrediente oculto en muchos vegetales que prolonga la vida

El consumo de estas sustancias se relaciona con un mejor estado de salud

 

Si quiere disfrutar de una vida larga y saludable, quédese con esta palabra: flavonoides. Son un tipo de polifenoles (antioxidantes) presentes de forma natural en los alimentos y bebidas vegetales como frutas y verduras, chocolate negro o té. «El potencial beneficioso de estos componentes alimentarios se debe a su capacidad de modulación enzimática celular, lo que conlleva efectos antioxidantes, antiinflamatorios, antimutagénicos y anticarcinogénicos», explica a ABC el doctor Juan José López Gómez, médico especialista en Endocrinología y Nutrición, miembro de la SEEN.

 

Diversos estudios han observado que el consumo de estas sustancias se relaciona con un mejor estado de salud. El último, de la Universidad Edith Cowan (ECU), en Australia, y publicado recientemente en la revista «Nature Communications», asegura que el consumo de alimentos ricos en flavonoides, como las manzanas y el té protege contra el cáncer y las enfermedades del corazón, especialmente a los fumadores y los grandes bebedores.

 

«Los antioxidantes son sustancias que pueden ayudar a cuidar nuestra salud al evitar el daño celular ocasionado por los radicales libres. Nuestro organismo produce antioxidantes de manera natural pero también los encontramos en determinados alimentos de nuestra dieta», explica Ana Márquez Guerrero, dietista nutricionista en Nutrisana Educación, quien advierte que no siempre nuestro organismo podrá aprovechar dichas sustancias en su totalidad, de modo que sería conveniente consultar en relación a la biodisponibilidad con nuestro dietista.

 

Los investigadores de la Facultad de Ciencias Médicas y de la Salud de la ECU evaluaron los patrones de alimentación de 53.048 daneses durante 23 años. Descubrieron que aquellas personas que habitualmente consumían cantidades entre moderadas y altas de alimentos ricos en flavonoides tenían menos probabilidades de morir de cáncer o enfermedades cardíacas. El efecto protector parecía ser más fuerte en aquellos con alto riesgo de enfermedades crónicas por consumo de tabaco y de más de dos bebidas alcohólicas al día, explica el doctor Nicola Bondonno, investigador principal del estudio.

 

«Estos hallazgos son importantes en cuanto a que destacan el potencial para prevenir el cáncer y las enfermedades cardíacas alentando el consumo de alimentos ricos en flavonoides, particularmente en personas con alto riesgo de estas enfermedades crónicas. Pero también es importante tener en cuenta que el consumo de flavonoides no contrarresta todo el mayor riesgo de muerte causado por fumar y un alto consumo de alcohol. Lo mejor que puede hacer por su salud es dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol», asegura el doctor Bondonno.

 

Los participantes que consumieron alrededor de 500 mg de flavonoides totales cada día tuvieron el menor riesgo de muerte por cáncer o enfermedad cardíaca. «Es importante consumir una variedad de compuestos flavonoides diferentes que se encuentran en diferentes alimentos y bebidas a base de plantas. Esto se puede lograr fácilmente a través de la dieta: una taza de té, una manzana, una naranja, 100 gramos de arándanos y 100 gramos de brócoli proporcionarían un amplia gama de compuestos flavonoides y más de 500 mg de flavonoides totales», señala el coordinador del estudio.

 

Si bien la investigación había establecido una asociación entre el consumo de flavonoides y un menor riesgo de muerte, la naturaleza exacta del efecto protector no estaba clara, pero es probable que sea multifacética. «Se ha demostrado que los flavonoides son antiinflamatorios y mejoran la función de los vasos sanguíneos, lo que puede explicar por qué están asociados con un menor riesgo de muerte por enfermedad cardíaca y cáncer», concluye Bondonno.

 

El siguiente paso para la investigación será observar más de cerca qué tipos de cánceres y enfermedades cardíacas están más protegidos por estos compuestos antioxidantes.

Estos son los vegetales más ricos en flavonoides

 

Brócoli: Esta «superverdura» destaca por su elevado poder antioxidante. La mejor forma de prepararlo para que mantenga la mayor parte de sus nutrientes es al vapor. Además, un estudio publicado este año en « Science» confirma la buena relación que existe entre el consumo habitual brócoli y la disminución en el riesgo de cáncer.

 

Uvas: Las uvas se encuentran entre los alimentos más ricos en distintos tipos de flavonoides: flavanoles, quercitina, proantocianinas, antocianinas, o ácido elágico, Los flavanoles se han asociado con un menor riesgo de demencia y protección de la salud cardiovascular.

 

Cítricos: Naranjas, limones, limas y pomelos son ricos en citroflavoides. La sanguina es la naranja más rica en antioxidantes, especialmente antocianinas. Este tipo de flavonoides son nutricionalmente muy rentables, ya que el organismo los aprovecha muy bien.

 

Manzanas: Un refrán inglés dice que «una manzana al día mantiene al médico alejado» y esto podría basarse en que es uno de los alimentos más ricos en flavonoides. En concreto, aporta cantidades importantes de flavonoles, catequinas y proaciaciadina.Diferentes estudios han relacionado su consumo con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares,

 

Frutos rojos: Son ricos en un tipo de flavonoide llamado antocianinas, pigmentos vegetales antioxidantes responsables de sus colores rojo y rojo azulado., El consumo de tres o más raciones de fresa y arándanos a la semana se ha asociado con un menor riesgo de infarto en mujeres. Los antioxidantes de las fresas también se han relacionado con una reducción en los niveles de colesterol.

 

Chocolate negro: Le debe sus propiedades a su alto contenido en cacao, que se extrae de una planta muy rica en flavonoides del tipo flavanoles como la epicatequina, la catequina y las procianidina. Diversos estudios le atribuyen al chocolate negro propiedades cardiosaludables, pero también frente a otras enfermedades como la diabetes tipo 2 o para la mejora de la función cognitiva.

 

-Té verde y negro: Son buenas fuentes de catequinas, un tipo de flavonoides. Diversos estudios han relacionado la ingesta de té verde con un mejor rendimiento cognitivo. Otras investigaciones han asociado el consumo de té a una mejor salud cardiovascular.