El viernes 13 de Luna llena y el fenómeno que no se repetirá hasta 2049

Más allá de la mística de la fecha, un viernes 13, la Luna de la Cosecha hará su aparición en el cielo nocturno de este particular 13 de septiembre de 2019. Se trata de un fenómeno astronómico que explica muchas creencias sobre la recogida de cultivos. En algunas culturas marca un momento importante en el calendario lunar.

 

Desde el siglo pasado el hombre dio nombre a cada Luna llena del calendario. En la década de 1930, el Almanaque de Granjeros de la localidad de Maine, en Estados Unidos, nombraba a las Lunas llenas de cada mes, basado en cómo las llamaban los pueblos algonquinos que habitaron el norte de América hasta Canadá.

 

El fenómeno en enero era conocido como la Luna del Lobo… y así sucesivamente.

 

En febrero llegaba la Luna de la Nieve; marzo: Luna del Gusano; abril: Luna del Heno; mayo: Luna de las Flores; junio: Luna de las Fresas; julio: Luna de la Tormenta; agosto: Luna del Esturión; septiembre: Luna de la Cosecha; octubre: Luna del Cazador; noviembre: Luna del Castor; y diciembre: Luna de las Largas Noches.

 

Por ello se sabe que la Luna de la Cosecha aparece cuando está pronto a suceder el equinoccio de otoño en el hemisferio Norte. Es considerado el último baño de luz de Luna que reciben los cultivos y marca el inicio de las largas jornadas de cosecha. Esta época es propicia para que muchas culturas lleven a cabo rituales y festivales con la esperanza de que sus cultivos sean prósperos.

 

Este año, el fenómeno comienza el viernes 13 de septiembre y mantendrá su presencia en las noches hasta el domingo 15. Después de esta aparición, la coincidencia de este evento con un viernes 13 no se repetirá hasta dentro de 30 años (el 13 de septiembre de 2049). De ahí la singularidad de este 2019.

 

De acuerdo con la agencia espacial estadounidense NASA, la Luna de la Cosecha se caracteriza por la aparición de una Luna llena de gran tamaño en la que predominan los tonos amarillo, dorado y rojizo, y sus efectos pueden ser los mismos que los de cualquier Luna llena. Sin embargo, no es considerada una Superluna, que es cuando una Luna llena alcanza su máximo de cercanía con la Tierra. Quizás, su particularidad está en que aparece mucho más temprano que el resto de las Lunas.

 

“Durante todo el año, la Luna brilla para la Tierra un promedio de 50 minutos más tarde cada noche. Sin embargo, cuando se acerca el equinoccio de Otoño, esta diferencia se reduce de 25 y 30 minutos en el norte de Estados Unidos y de 10 a 20 minutos para Canadá y Europa”, explicala NASA.

 

La razón es que, al comienzo de la temporada de otoño norteño, la trayectoria orbital de la Luna forma un ángulo estrecho con el horizonte nocturno. Esto hace que el satélite aparezca en el cielo desde el atardecer, lo que provoca el efecto rojizo debido a las nubes y el polvo.

 

Además, cuando se ubica cerca del horizonte puede alcanzar un tamaño extra grande debido a la ilusión lunar, lo que provoca que se vea mucho más grande de lo que realmente es. Por eso la Luna de la Cosecha tiende a confundirse con la famosa Luna de Sangre, pero en realidad son fenómenos distintos.