Gobierno declara Bien Cultural zona en la que se perpetró masacre de El Sumpul

El Gobierno de El Salvador, a través de la Secretaría de Cultura de la Presidencia, declaró “Bien Cultural de la Nación” al caserío Las Aradas del Cantón Yurique, municipio de Ojos de Agua, Chalatenango, lugar en el que hace 32 años se perpetró la masacre de El Sumpul.

Según testimonios, de algunos sobrevivientes, en la zona fueron asesinadas más de 600 mil persona civiles durante un operativo militar.

“Para SECULTURA los bienes culturales no solo son los sitios arqueológicos o iglesias coloniales, sino también otros sitios donde se ha desarrollado la historia de este país. El sitio Las Aradas es un lugar histórico de valor social constructor de identidades, constructor de elementos culturales y sociales”, dijo director nacional de Investigaciones en Cultura y Artes, Sajid Herrera.

Añadió que por esta razón “se ha declarado como un sitio histórico cultural, que no solo implica una declaración vacía que quede en letra muerta; sino en preservar, difundir, generar estudios para conocer en qué consistió la masacre y conocer la historia de la guerra civil de El Salvador”.

La resolución de la Secretaría de Cultura reconoce que “el lugar conocido como Las Aradas fue el lugar donde se desarrolló una de las más grandes masacres ocurridas en El Salvador en la década de los años ochenta. Perpetrada por las fuerzas militares estatales, que consideraban a los pobladores, incluyendo a los niños y ancianos, colaboradores de la guerrilla por el solo hecho de habitar en una zona con predominio de las fuerzas insurgentes”.

La declaratoria de Bien Cultural de la Nación servirá para “perpetuar en la memoria nacional la violación de los derechos humanos de la cual fueron víctimas los salvadoreños en los tiempos del conflicto armado”, reza el reconocimiento hecho por el Gobierno de la República.

En el marco de la conmemoración del 32 aniversario de la masacre, los familiares de las víctimas y sobrevivientes desarrollaron ayer una misa, entonaron cánticos alusivos a la tragedia y dieron testimonio de la masacre hecha en los años 80. Uno de ellos fue Ricardo López Córdova, de 72 años, un poblador de Santa Lucía, Honduras, quien aseguró que fue testigo de la muerte de niños y mujeres embarazadas en la zona de Las Aradas.