Amnistía Internacional pide a Obama medidas para reducir las muertes maternas

Amnistía Internacional pidió al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que establezca cuanto antes una Oficina de Salud Materna desde la que se combatan los problemas relacionados con el embarazo, que en este país son la causa de entre dos y tres muertes diarias de mujeres.

“Con un riesgo de mortalidad maternal mayor que en otros cuarenta países, entre ellos prácticamente todos los industrializados, Estados Unidos no ha sido capaz de revertir la tendencia creciente en las últimas dos décadas en el número de muertes maternas evitables”, denunció la organización de defensa de derechos humanos.

En su opinión, el Gobierno estadounidense debe tomar medidas de forma inmediata para “detener la muerte de entre dos y tres mujeres al día y para reducir el riesgo de complicaciones que ahora afecta a una de cada tres embarazadas y que sufren 1,7 millones de mujeres al año” en este país.

“La extraordinaria trayectoria de este país en avances médicos hace aún más escandalosa y lamentable su azarosa estrategia sobre el cuidado materno”, aseguró en un comunicado el director ejecutivo de Amnistía Internacional en Estados Unidos, Larry Cox.

Añadió que el cuidado de la salud materna “no debería considerarse un lujo al alcance solo de quienes tienen acceso a los mejores hospitales y doctores”, al tiempo que “las mujeres no deberían morir en los países más ricos del planeta por complicaciones del embarazo evitables”.

Según Amnistía Internacional, las complicaciones severas durante el embarazo, que están muy cerca de provocar la muerte de la madre, han aumentado un 25 por ciento desde 1998 en Estados Unidos y afectan ya a 34.000 mujeres anualmente.

Ello ocurre a pesar de que este país gasta más dinero en atención sanitaria que cualquier otro del orbe e incurre en unos gastos hospitalarios anuales en el ámbito de la maternidad de 86.000 millones de dólares, la mayor cantidad dedicada a cualquier especialidad.

De acuerdo siempre con los datos de esta organización, cerca de 13 millones de mujeres en edad reproductiva (entre 15 y 44 años), lo que representa una de cada cinco féminas del país, carecen de seguro médico.

Amnistía Internacional denuncia además que el acceso a la atención sanitaria por parte de las mujeres embarazadas también se ve seriamente afectado por factores de discriminación racial.

En ese sentido destaca que, mientras que las mujeres negras suponen cerca de un tercio de la población estadounidense, su representación entre todas las que no tienen seguro médico supera el 50 por ciento.

Además, mientras que en conjunto una de cada cuatro mujeres del país no recibe la adecuada atención prenatal, entre la población afroamericana esa proporción se eleva hasta una de cada tres