Zapatero da un respiro en el plan de ajuste pero insiste en jubilación a los 67

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dio un respiro en sus planes de ahorro anunciando una subida de las pensiones y el salario mínimo, pero insistió en la necesidad de aplazar la edad de la jubilación de los 65 a los 67 años.

En una rueda de prensa tras el último Consejo de Ministros del año, Zapatero vaticinó además una “evolución del crecimiento positiva en el cuarto trimestre de este año”, tras un débil aumento del PIB en la primera mitad del año y un estancamiento en el tercer trimestre.

“Todas las pensiones tendrán una subida del 1,3%” y “el salario mínimo subirá un 1,3%”, anunció, a pesar de las medidas de ajuste aplicadas por el Gobierno este año para tratar de reducir el déficit público.

“A pesar de la crisis económica, seguimos haciendo un esfuerzo especial de solidaridad”, alegó el presidente del Gobierno.

El Ejecutivo socialista había congelado las pensiones de jubilación durante la segunda mitad de este año, excepto las mínimas.

A partir de enero, las pensiones mínimas aumentarán un 2,3% en 2011, y el resto se incrementarán un 1,3%, explicó.

El salario mínimo aumentará también un 1,3%, es decir, ocho euros, y pasará de 633 a 641,40 euros.

Antes de la crisis, el Ejecutivo de Zapatero quería que el salario mínimo español, uno de los más bajos de la Eurozona, llegara a los 800 euros mensuales en 2012, al final de su segunda legislatura.

Zapatero anunció estas medidas después de un año “difícil”, dijo, de fuertes recortes en el gasto público para tratar de reducir el déficit público, que en 2009 superó el 11% del PIB (Producto Interior Bruto).

El Ejecutivo debe bajarlo al 9,3% en 2010, 6% en 2011 y al 3% en 2013, a pedido de la Unión Europea (UE).

Esas medidas incluyeron la rebaja de los salarios de los funcionarios públicos en una media del 5%, la subida de algunos impuestos, la supresión de ayudas como el subsidio mínimo para desempleados de 426 euros aprobado durante la crisis, que desaparecerá en febrero, o el llamado ‘cheque-bebé’.

A ellas se añade una reforma del mercado laboral para fomentar la creación del empleo que hace más fáciles los despidos, la privatización parcial de los aeropuertos y la reforma de las pensiones de jubilación.

Todo ello en un momento en que el desempleo ronda el 20% de la población activa desde hace meses, frente al 8% registrado antes de la crisis. El Gobierno espera que el paro empiece a bajar en 2011.

El presidente del Gobierno español también ofreció una nota positiva en su última comparecencia del año vaticinando una “evolución del crecimiento positiva en el cuarto trimestre” de este año, reconoció que “el crecimiento es débil aún”.

La economía española estuvo sumida en la recesión en 2009 y registró un débil crecimiento en el primer y segundo trimestres, mientras que en el tercero se estancó, lo que provocó dudas en los mercados internacionales sobre la capacidad financiera del país, sobre todo después de los planes de rescate a Grecia y más recientemente a Irlanda.

Para el conjunto de este año, el Ejecutivo espera que el crecimiento del PIB siga siendo negativo, y que empiece a recuperarse en 2011. La Comisión Europea prevé que la economía española crezca un 0,7% del PIB en 2011, casi la mitad de lo que prevé el gobierno (1,3%).

Pero Zapatero insistió en la necesidad de continuar las reformas, especialmente retrasar la edad de la jubilación de los 65 a los 67 años, lo que se haría progresivamente en 15 años, hasta 2027.

“Tenemos que tomar las medidas hoy para que en 2025-2030 nuestro gasto público en pensiones esté en la media europea”, explicó.

La reforma de las pensiones es “imprescindible” y tiene “un objetivo claro: situarnos al ritmo de reformas de los países europeos en pensiones y seguridad social”, explicó.