Tensión en Venezuela se agudiza por atrasos en proceso revocatorio

La tensión política y la crispación social aumentó de forma considerable, luego de que la oposición venezolana anunciara que las autoridades electorales cancelaron una reunión clave donde se esperaba lograr luz verde para avanzar en el proceso hacia el referéndum revocatorio contra Nicolás Maduro. A esto se le sumaron una serie de pequeñas protestas en Caracas, que fueron dispersadas por las fuerzas de la policía bolivariana con gases lacrimógenos. Las protestas fueron convocadas para reclamar una solución a la complicada situación de abastecimiento que en este momento vive el país.

Al calificar la cancelación de la reunión como una “situación insólita”, el vocero de la alianza opositora de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, anunció la suspensión de la cita y convocó de urgencia a una reunión de la coalición para decidir las acciones a seguir. “Llamamos al pueblo a la calma, a la serenidad, a estar a la altura de esta situación extremadamente compleja”, declaró Torrealba, en la puerta del Consejo Nacional Electoral (CNE).

La MUD esperaba que el CNE, al que acusa de estar a las órdenes del gobierno de Maduro, anunciara el informe de la revisión de 1,8 millones de firmas -nueve veces lo requerido por la ley– entregadas hace un mes para pedir activar el referéndum.

El organismo electoral debe confirmar si hay como mínimo unas 200 mil firmas válidas para que la oposición siga con el proceso de validación, que se realiza con la huella dactilar. Sobre esta situación, el vicepresidente del Parlamento, Enrique Márquez advirtió que si el referéndum no se hace este año “se elevaría la presión social a límites insospechados”. “Es la única válvula de escape”, afirmó.

La CNE acusó hace pocos días a la oposición de cometer fraude en la recolección de firmas, ya que según el organismo, se registraron firmas repetidas, algunas ilegibles y otras de personas que tendrían que haber fallecido.

Maduro se ha referido jocosamente a esta situación, expresando que la oposición “abrió los cementerios” para lograr la revocación de su gobierno.

En medio de esta presión, el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó en la noche del miércoles una declaración en apoyo a un diálogo entre el gobierno y la oposición, que impulsa una comisión de expresidentes a instancias de Unasur, algo celebrado por opositores y chavistas. Para la MUD, al apoyar salidas constitucionales a la crisis, da un rotundo respaldo al referéndum. Por su parte, la delegación oficial destaca que logró incluir una mención sobre el “pleno respeto a la soberanía” venezolana.

De todas maneras, la oposición no descarta que se active la Carta Democrática, un mecanismo que se aplica en caso de alteración del orden constitucional, que fue invocado por el secretario general del organismo, Luis Almagro. Para Maduro, estas gestiones ante la OEA son una intervención estadounidense en Venezuela, por lo que convocó a masivas movilizaciones de seguidores en los próximos días.