Sin Novedad en el Frente (o el Colapso de la Izquierda en El Salvador), por Max Brannon.

En editoriales anteriores me he referido a que el reflejo de la izquierda comunista, cubana, por poner un ejemplo del pasado, o venezolana, si quisiéremos uno más reciente y vigente, cuando se siente a la defensiva es centralizarlo todo, suprimir las divergencias (letalmente y por la fuerza, si lo estima indispensable) y verticalizar sin discusión posible todas las decisiones de comando bajo la sombrilla del Partido Comunista del país de que se trate. No mencioné en dichos editoriales las CAUSAS reales más frecuentes de que un instituto político socialista-comunista (o que esa imagen quiere vender a sus electores y masas de choque) CAIGA EN LA DEFENSIVA PERMANENTE.

La variedad de causas que podríamos buscar y encontrar, en materia de análisis político objetivo y serio, vienen a ser las mismas para todos los movimientos extremos, es decir, que pretenden del diente al labio “cambiar el sistema” -sin nunca decir o solamente insinuando cómo, ni menos indicando claramente hacia qué nuevo modelo- sin cultivar ideología alguna o sin comprender la que dicen profesar, tanto si se trata de formaciones políticas de extrema izquierda como de extrema derecha, pero se reducen a una: Siempre es más fácil oponerse, ser “el rebelde, el Zorro, el Robin Hood, el Luke Skywalker” de la película, QUE PROPONER ALGO CUERDO, REALIZABLE Y SOSTENIBLE. El Frente ya desde el último tercio del 2016 ha venido afinando su mezcla de medios en el sentido de que los salvadoreños que no son voto duro piensen erróneamente que las elecciones del 2018 y del 2019 son cosa de personajes y de trayectorias mediáticas, en vez de, como debería ser el enfoque no confundido, una cuestión de sistemas.

Lo cierto es que en esos dos venideros comicios no será ni lejanamente tan importante por quién(es) votamos ni si son hombres, mujeres, si fueron combatientes o no, ni cuota o encuesta alguna, sino que elegiremos si El Salvador seguirá siendo el paraíso de las impunidades con franquicia “social” y populista para robar (si es en bien de los pobres, claro está, aunque ese extremo nadie lo controle) y de los ensayos económicos basados en sobrecargas impositivas diseñadas contra todo emprendedor nacional del tamaño que sea, pero nunca contra los empresarios extranjeros atraídos por el gobierno roji-rosado a manera de ir sustituyendo gradualmente la caducante ALBA, y sobre todo, elegiremos si El Salvador continúa y profundiza el derrotero de constituirse en enemigo de los gobiernos de Estados Unidos, de Israel y de la OTAN mediante la orquestada expulsión de mareros y sus clicas al país del Norte y el sistemático apoyo a las organizaciones guerrilleras musulmanas independentistas y anti-judías, y de sobrecargar de impuestos a cada vez menos productores. Mano de obra super-flexibilizada, a lo Vietnam, pero sin decir agua va, ése es el esquema.

Después de la experiencia que significó Mauricio Funes para propios, ajenos y contrarios ciertamente que la franquicia electoral puede tenerla un “outsider” si no hay más remedio, pero sin agenda oculta, la agenda únicamente puede ser la del Frente. Que significa que siga la fiesta con el erario público, las impunidades mal disimuladas por la Fiscalía que a todos demanda pero no a todos topa (e incluyo en dicha afirmación al más notorio de los actuales alcaldes, contra quien curiosamente ningun caso de los iniciados por el Fiscal parece progresar), el distanciamiento de El Salvador con los aliados internacionales que toda la vida nos han ayudado y/o recibido a nuestra gente desempleada, el fortalecimiento de las pandillas, etc.

Entendamos una cosa: Nayib Bukele es musulmán y alcalde, no mago ni líder mesiánico. Si a estas alturas y observando el derrotero de su partido no se distancia decentemente del FMLN ya sea tomándoselo o saliéndose, es que está de acuerdo con ellos. Lo que tenemos en frente es lo de siempre, el “pacto de la cobija de pícaros”: -Apóyenme a llegar a CAPRES aunque sea con su ya jironeada bandera roja y yo los apoyo con mi caterva de “amigos de Nayib”. Y si gano, ya saben, como es el mismo partido, el botín de los audaces que ustedes hicieron suyo es, lo que para sí hagan los de Nayib, de ellos es, y no hay reclamos, pero si hay …..VAMOS A INVESTIGAR, preferiblemente con un Fiscal re-electo que siga demandando a todos pero topando sólo a los de la derecha, para mantener a la majada contenta con el circo.

Con más conocimiento de causa del que puedo revelar en un simple editorial y de una fuente que forma parte del actual desgobierno y oculta su pertenencia al Partido Comunista, o por vergüenza, o por sinvergüenza o por estrategia recibida, PUEDO AFIRMAR EN EL ÚLTIMO EDITORIAL DEL 2016 A TODOS LOS ILUSOS NAYIBISTAS Y ARRIMADOS DE ÚLTIMA HORA AL ISLAM POLÍTICO, NO POR FE SINO PARA VER QUÉ LES CAE O SI POR AHÍ PUDIERA ESTAR EL CAMINO PARA SALIR DE ESTE MARASMO: NAYIB BUKELE, EL P.C. Y EL FMLN NO ESTAN PELEADOS NI TIENEN DIFERENCIAS ENTRE SÍ. ES UN CIRCO PARA SALIR CON ÉL DE CANDIDATO A ÚLTIMA HORA Y DE ESA FORMA RECUPERAR VOTO JOVEN EROSIONADO Y ACAPARAR VOTO PRIMERIZO. EL FRENTE NO TIENE “GALLOS TAPADOS”, LO QUE TIENE ES ALCALDES Y LÍDERES GREMIALES QUE NO ESTAN DE ACUERDO CON ESTE ARREGLO DE PILLAJE, PERO NINGUNO DE ELLOS PUEDE COMPETIR CON EL PARAGUAS DE LA OPEP. No basta con la novedad: Hay que tener propuesta. Mucho mejor si es un programa realizable del que se pueda decir: -“Hecho en El Salvador”. Y aún si tocare que fuere marxista, pero nuestro. Arabia Saudita y la OPEP lo que pueden estar ideando, nada más, es cómo nos utilizan de parachoques. Con el bien pagado permiso del Partido Comunista y del FMLN en calidad de vendedores de esclavos, que diga, de intermediarios. No lo permita nuestro voto, tu voto, SALVADOREÑO.