Revocación de ducado a Infanta sin precedentes

Cristina-La revocación del título de duquesa de Palma de Mallorca de la infanta Cristina, decidida por sorpresa por el rey Felipe VI, no tiene precedentes en la dinastía borbónica.

El rey Felipe VI anunció la revocación del título de duquesa de Palma de Mallorca a su hermana, la infanta Cristina, imputada en un caso de corrupción, y por extensión a su esposo, Iñaki Urdangarín, que era duque consorte.

Su padre, el rey Juan Carlos, concedió a la infanta Cristina el título de duquesa de Palma de Mallorca en 1997, cuando contrajo matrimonio con Urdangarín, imputado en el mismo caso.

Tras conocerse la revocación del título, lo que fue publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la infanta Cristina dijo que fue ella quien renunció al título en una carta enviada a su hermano.
Así lo aseguró el abogado Miquel Roca, que defiende a la infanta en el caso de corrupción en que está imputada.

El abogado dijo que la infanta había expresado en una carta su voluntad de renunciar al título “en el momento en que ha creído que no tenía ningún tipo de sentido mantenerlo, y que esto podía generar un tipo de polémica social de la que ella quiere estar alejada”.

En la carta la hermana del rey afirmó que renunciaba al título “tras una dolorosa reflexión”.
La infanta dijo haber sido víctima de “acusaciones infundadas” durante el desarrollo de la causa judicial.

La Zarzuela negó la versión de la infanta.

Fuentes de la casa real señalaron que el rey recibió una carta de su hermana el 1 de junio en la que renunciaba al ducado después de que el monarca le comunicó que le iba a revocar el título.
Fue, insistieron las fuentes, una “decisión del rey”.

La infanta, que mañana cumple 50 años, fue apartada de la agenda oficial de la familia real en 2011, tras la imputación de su esposo.

Felipe VI le revocó el título después de haberle reclamado sin éxito, igual que su padre, que renunciase a sus derechos dinásticos (es sexta en la sucesión al trono).

Su presencia el mes pasado en la celebración de la primera comunión de la infanta Leonor, hija mayor de los reyes Felipe y Letizia, desató los rumores sobre un posible acercamiento de la infanta Cristina hacia el monarca.

Desde hace dos años la pareja y sus cuatro hijos residen en Ginebra (Suiza).
Felipe VI adoptó la decisión después de que se ha producido un cambio significativo en la situación procesal de la infanta.

La instrucción concluyó y la infanta deberá sentarse en el banquillo de los acusados en el juicio oral, que previsiblemente se abrirá en 2016, imputada como cooperadora necesaria de los delitos fiscales cometidos por Urdangarín, por lo que se enfrenta a ocho años de cárcel.
Podrá darse el caso de que la infanta solo tenga que sentarse en el banquillo el primer día de juicio si el tribunal acepta levantarle la acusación al no ser apoyada esta por la fiscalía.

Esta es la decisión más importante adoptada por Felipe VI en el primer año de su reinado después de acceder al trono el pasado 19 de junio tras la abdicación de su padre, el rey Juan Carlos, 17 días antes.

El futuro alcalde de Palma, el progresista Antoni Noguera, se mostró satisfecho con la decisión del rey pues así “se dejará de relacionar a Palma con la corrupción”.