Presidente de Yemen dice que no ampliará su mandato

El presidente yemení, Ali Abdullah Saleh, un aliado clave de Estados Unidos contra Al Qaeda, dijo el miércoles que no tratará de prolongar su presidencia, en una decisión que podría poner fin a sus tres décadas de Gobierno cuando termine su actual mandato en el 2013.

En vista de las protestas que hicieron caer al presidente tunecino y amenazan a su homólogo egipcio, Saleh también se comprometió a no pasar las riendas del Gobierno a su hijo.

“Presento estas concesiones por el interés del país. Los intereses del país están por encima de nuestros intereses personales”, dijo Saleh al Parlamento, el consejo de Shura y miembros del Ejército.

“No (habrá) ampliación, ni herencia, ni una vuelta a empezar”, agregó el mandatario.

Sus declaraciones se produjeron antes de una manifestación prevista en Saná el jueves, que ha sido denominada “día de la ira”, organizada por la oposición y considerada un barómetro del deseo y fortaleza del pueblo yemení para seguir los ejemplos de Egipto y Túnez a la hora de demandar un cambio de Gobierno.

El mayor partido de la oposición describió las concesiones como positivas, pero dijo que la manifestación se celebraría como estaba previsto.

Yemen, ya cerca de convertirse en un estado fallido, está tratando de combatir el resurgimiento del brazo de Al Qaeda en la zona, cimentar la paz con los insurgentes chiíes en el norte y lidiar con el separatismo en el sur, todo a la vista de una pobreza aplastante que ha dejado a un tercio de los yemeníes con hambre crónica.

Saleh ya había ofrecido unas pequeñas concesiones sobre los límites de los mandatos presidenciales y se comprometió a subir los salarios de los funcionarios civiles y militares en unos 47 dólares al mes, una decisión no menor en un país donde cerca del 40 por ciento de la población vive con menos de dos dólares al día.

Las normas actuales de Yemen requerirían que Saleh dimitiera como presidente cuando acabe su mandato en el 2013. Pero algunos miembros de su partido irritaron a la oposición a finales del año pasado al sugerir eliminar ese límite.

La oposición de Yemen trató de manifestarse contra la idea en diciembre, pero no consiguió congregar a una multitud en la calle. La semana pasada, no obstante, logró reunir a 16.000 personas para demandar un cambio de Gobierno. Algunos pidieron la dimisión de Saleh.