Portugal mantiene al Ibex de cabeza. ¿El BCE compró deuda?

El retroceso del sector financiero por el posible rescate de Portugal y la caída de Wall Street han perjudicado por cuarta vez consecutiva a la bolsa española, que perdió el 1,29% y descendió hasta 9.400 puntos. Pero ésta no ha sido la única, ya que el rumor del rescate ha afectado a todos los mercados bursátiles europeos. A pesar de todo, el rumor de compra de bonos lusos por parte del Banco Central Europeo, sin embargo, han conseguido poner un relativo freno a la caída y relajar la prima de riesgo que llegó a situarse a lo largo de la jornada en los 275 puntos básicos.

Por lo tanto, la intervención del BCE ha evitado males mayores, en Portugal y, en menor medida, en España. La institución europea ha querido dar más tiempo al país luso, inmerso al mismo tiempo en un proceso electoral. Después de reducir la compra de bonos al mínimo durante la semana pasada, hoy los operadores constataban una reactivación de las adquisiciones, en especial de bonos portugueses a cinco y diez años.

Estas dudas sobre el posible rescate han provocado que, el principal indicador del mercado español, el Ibex 35, cayera 122,90 puntos, el 1,29 por ciento, hasta los 9.437,80 puntos. Por lo que las pérdidas acumuladas este año ascienden al 4,27 por ciento. Esto significa que el selectivo madrileño optó por creer los rumores acerca de la intervención del BCE en los mercados secundarios de los países periféricos y acompasó sus pérdidas a las del resto de plazas del Viejo Continente, mientras que el índice de Lisboa no hizo mucho caso y cedió cerca de un 2%.

Los valores del sector bancario coparon los primeros puestos en el ranking de mayores pérdidas del Ibex. Bankinter se coronó farolillo rojo (-3,58%), seguido de Popular (-3,44%) y Santander (-2,68%). En el mercado contínuo, Banesto cedió un 3,89%. Entre los pesos pesados del selectivo, los retrocesos de BBVA (-2,07%) e Iberdrola (-1,36%) también fueron superiores a los del índice, mientras que Telefónica (-0,84%) y Repsol (-0,78%) se comportaron mejor.

Se salvaron de los ‘números rojos’ diez valores, encabezados por Abertis (+1,47%) , Ebro (+1,32%), OHL (+1,15%) y Sacyr (+1,12%).

En el mercado de divisas, el euro sigue retrocediendo posiciones respecto al dólar y al término de la sesión el cambio entre las dos monedas queda establecido en 1,2936 ‘billetes verdes’.

Los expertos consultados subrayan que una vez pasada la calma de los mercados por la ‘tregua navideña’, vuelven con más fuerza los temores sobre la solvencia de Portugal, que se enfrenta a un panorama “difícil” que podría terminar en rescate.

Sobre la posible ayuda del BCE, la experta de IG Markets Soledad Pellón destaca que el instituto emisor no ha confirmado la compra de bonos, pero que los mercados dan por cierta la información. El BCE redujo mucho la cuantía de sus compras de deuda durante la época de Navidad, pero a finales de semana las cosas se empezaron a poner complicadas y los spreads de deuda se volvieron a ampliar, lo que podría justificar la compra de bonos, indica Pellón. “El panorama no pinta bien para Portugal, donde la rentabilidad del bono a diez años supera el 7% y empieza a preocupar a las cámaras de compensación, que podrían pedir aumentar las garantías, lo que desataría en cierto modo las ventas poniendo aun más difícil las cosas”, destaca la analista.

En definitiva, el Estado portugués tiene una situación muy complicada, pues la pérdida de credibilidad podría hacer que su deuda perdiera también validez como colateral y esto implicaría que muchas firmas dejarían de comprarla. En el mercado de deuda, la prima de riesgo de Portugal, que ha llegado a situarse en 467 puntos básicos en algunos momentos de la jornada, se ha moderado hasta los 415.

Inexorable rescate de Portugal

En el mismo sentido, Inversis considera que “caminamos de forma inexorable hacia la siguiente ayuda europea a un país con difícil refinanciación. Le toca el turno a Portugal”, que está en el centro de todas las miradas. Inversis destaca que para España será clave la emisión de deuda a tres años que prepara el Tesoro, después de que Santander y BBVA colocaran deuda la semana pasada con un diferencial superior a los 220 puntos sobre la referencia ‘midswap’.

En el último año de crisis de deuda soberana los dos mayores bancos españoles padecen una peor percepción, lo que se agudizó con el rescate de Irlanda, y de nuevo se recrudece con el inminente salvamento de Portugal.

Poco antes del cierre del mercado de deuda la rentabilidad del bono español a diez años subía cinco centésimas respecto al cierre del martes, hasta el 5,57 por ciento -el diferencial se situaba en 270 puntos básicos-, mientras que el efectivo negociado en bolsa se situó en 4.214 millones, de los que cerca de 2.000 millones los intermediaron inversores institucionales.