Por qué Turquía se convirtió en blanco de ataques del Estado Islámico

En abril de 2015, una pareja británica fue detenida en Turquía ante la sospecha de que buscaba viajar a Siria junto a sus cuatro niños para unirse a las filas del Estado Islámico (EI). Meses antes, el grupo extremista había anunciado su objetivo de instaurar un califato en ese país.

En ese momento, el entonces primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan –que actualmente es el presidente– fue acusado de ser complaciente con el EI. Turquía “no hacía mayor esfuerzo por impedir que los reclutas llegaran a Siria a través de territorio turco”, precisó a Univision Noticias el internacionalista experto en Oriente Medio Farid Kahhat.

Aliados de esa nación denunciaron incluso que el Estado Islámico vendía parte de su petróleo –una de sus fuentes clave de financiación– a compradores privados en Turquía, agregó el también profesor de la Universidad Católica de Perú.

“Fue solo cuando el Gobierno turco cambia esa actitud y se une a la coalición liderada por Estados Unidos que el Estado Islámico empieza a atentar de manera significativa contra civiles turcos”, explicó. “Eso es básicamente a partir de 2015 no de 2014 , que es el año de origen del Estado Islámico”.

De la violencia kurda a la del Estado Islámico

Hasta ese momento, Turquía había sufrido del terrorismo perpetrado por otras dos fuentes: los kurdos de extrema derecha e izquierda, quienes querían cambiar el sistema político de la nación miembro de la OTAN; y los independentistas kurdos.

Estos últimos, conocidos como el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), retomaron sus acciones violentas hace aproximadamente un año cuando el presidente Erdogan puso fin a un diálogo de paz con el grupo.

El PKK perpetró en febrero de este año un atentado contra un bus de policías que dejó 28 personas muertas, incluyendo civiles.

Sin embargo, los otros cuatro ataques que han golpeado a Turquía recientemente han sido atribuidos al Estado Islámico, detalló Kahhat. “La mayoría de los más sangrientos sin ninguna duda, sobre todo los que provocan más bajas civiles, son los del Estado Islámico”.

El más reciente se produjo este martes en el aeropuerto de Estambul, el tercero más concurrido de Europa y por donde pasaron 61 millones de pasajeros el año pasado. Allí, un triple atentado suicida dejó 41 muertos y 239 heridos.