Polémica en Nicaragua por la participación de observadores en los comicios presidenciales

La participación de observadores en las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias de Nicaragua, previstas para noviembre de este año, ha desatado una polémica en este país, que se caldeó luego de que el Gobierno de Alemania abogara por unas elecciones libres y limpias.

La polémica surgió a raíz de que el presidente del país, Daniel Ortega, expresara hace dos semanas que en los comicios de noviembre no quiere más “intervenciones” en las elecciones.

“Si quieren venir (observadores extranjeros) a acompañarnos, que nos acompañen, pero no queremos controladores de nuestras elecciones”, señaló Ortega.

En tanto, el Gobierno alemán recalcó ayer la “gran importancia” de que las elecciones en Nicaragua se celebren de una manera “libre” y “limpia”.

El Ministerio de Asuntos Exteriores aseguró en un comunicado que, tras las “irregularidades” registradas en los comicios municipales de 2008, Alemania se ha ofrecido a nivel europeo para formar parte de una misión de observadores a este país centroamericano, “de entre cuatro y seis meses de duración sin restricciones ni condiciones”.

Para el vicepresidente de Nicaragua, Jaime Morales Carazo, que se pronunció a favor de la vigilancia electoral “siempre que no se vaya a constituir en árbitro”, el Gobierno alemán “está cometiendo un poco de exceso en estar gestionando internacionalmente observaciones en otros países”.

“Cada país tiene su propio derecho de escoger a quienes invita y en qué carácter vienen”, dijo Morales Carazo, en declaraciones al canal 12 de la televisión local.

Mientras, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el principal de oposición de Nicaragua, celebró hoy en un comunicado que Alemania demande la presencia de observadores electorales.

“Si hay unas elecciones en la que los observadores son condicionados o rechazados de entrada, hay desconfianza”, opinó hoy, por su lado, el obispo René Sandigo, secretario de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

Sandigo dijo a periodistas que los observadores “legitiman” unos comicios y por tanto no sabe “por qué ahora se le tiene tanto pánico” a la vigilancia electoral.

La principal cúpula empresarial de Nicaragua y la Unión Ciudadana por la Democracia (UCD), integrada por 16 organismos civiles críticos al Ejecutivo, han demandado la presencia de observadores.

El Poder Electoral de Nicaragua ha dicho que en esos comicios acreditará “acompañantes”, no observadores, aunque no ha explicado el alcance que tendrán.

La UE recibió en 2009 la invitación del Gobierno sandinista para observar los comicios generales que tendrán lugar el próximo 6 de noviembre para escoger presidente, vicepresidente y diputados del Congreso y el Parlamento Centroamericano (Parlacen).

Los comicios municipales de 2008, a los que la UE, la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter no fueron invitados como observadores, fueron calificados por la oposición como un “fraude masivo” en más de 40 de los 153 municipios de Nicaragua.

En las próximas elecciones presidenciales, pese a que la Constitución no lo permite, Ortega puede ser candidato por los sandinistas gracias a una sentencia de los magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que declararon legal un fallo que habilita al mandatario para aspirar a su reelección inmediata.

Además aspiran a la Presidencia el ex gobernante Arnoldo Alemán (1997-2002) por el PLC y el empresario de radio y diputado ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen) Fabio Gadea Mantilla, por una coalición de pequeños partidos opositores.