PNUD propone nuevo modelo de desarrollo para El Salvador

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), presentó un nuevo modelo de avance económico y social para El Salvador, donde también consigna el agotamiento de los diferentes esquemas aplicados. A este evento se hizo presente el Presidente de la República, Mauricio Funes para hacerle entregado dicho documento.

Para el PNUD los tres modelos aplicados en 190 años “no tomaron en cuenta a la gente” y usaron a los bajos salarios como la principal ventaja para insertarse en los mercados internacionales, e hicieron del subempleo “la forma predominante de sobrevivencia de la mayoría de la población”.

Los datos indican que un 44,3% de la población económicamente activa se encuentra subempleada y un 7,3% desempleada.

El documento propone que la aplicación de un nuevo modelo debe reconocer que “los aspectos básicos del desarrollo son: unidad nacional, trabajo duro, ahorro, invertir en la gente y aprovechar las oportunidades”.

La propuesta del PNUD sostiene que además de “corregir” los desbalances macroeconómicos, reactivar la economía y lograr un crecimiento “robusto” y sostenido”, el nuevo modelo debe asegurar “trabajo decente”, y una política social de amplia “cobertura universal”.

Según el coordinador del informe, William Pleitez, el modelo agroexportador (1821-1950) se tuvo en el período del añil y el café y la riqueza era entendida “como el aprovechamiento de los mercados internacionales”.

En el modelo de industrialización (1950-1988), la riqueza se asumió “como sinónimo de difusión de progreso técnico y de la incorporación de tecnología en fábricas”.

En el último modelo de corte neoliberal desde 1989 a la fecha, según Pleitez, se consideraba que la riqueza podría derivarse del aprovechamiento de la ventaja comparativa que le significaba al país contar con abundante mano de obra, pero lo que pasó es que emigró y ahora mantiene al país con sus remesas.

El estudio demuestra que El Salvador a lo largo de su historia ha tenido una macroeconomía débil y recuerda que entre 1960 y 2009, el crecimiento promedio se estimó en 2,76%, el cual es inferior al de todos los países centroamericanos con excepción de Nicaragua.

El Salvador ocupa la tercera posición en el mundo de los países con mayor consumo con respecto a su producción total: en el 2009 por cada 100 dólares que el país produjo se consumieron 102,4 dólares.

De 1970 a 2009 el déficit fiscal promedio fue de 2,3%, pero incluso a partir de 2009 el déficit alcanzó 5,6% del PIB, superior al indicador de 4,5% que se tenía en 1989 cuando el país estaba en guerra civil.

La deuda pública total del país en 1991 al finalizar el conflicto interno, representaba el 50% del PIB, luego en 1998 descendió al 27%, para incrementarse nuevamente al 50% en 2009.

Durante ese mismo período el PIB per cápita creció 1,1% por año, por lo que el estudio advierte que de mantenerse a ese ritmo el país tardaría 29 años en alcanzar el nivel actual de ingreso per cápita que tiene Costa Rica y 45 el de Chile.

Coordinador del informe, William Pleitez.

¿Qué se espera del informe?

Que ponga al ser humano como el centro, que ponga al desarrollo influyente como una visión nueva y no el crecimiento que solo beneficia a unos pocos; me parece importante que esto se presente justo en el momento en el que en el país hay un gobierno que tiene una pretensión distinta.

El informe que entrega ahora el PNUD es una herramienta valiosísima por que nos ayuda a entender la complejidad del país y creo que para los que estamos en la política va a ser de una extraordinaria ayuda.