Pau Gasol no admite en su fiesta a Lindsay Lohan

El All Star Weekend es una excusa perfecta para que deportistas y personalidades del mundo del espectáculo se den cita y pasen un buen rato entre triples y canciones. Sin embargo, no parece que uno pueda colarse alegremente en tan selecto evento y, si no, que se lo digan a la actriz de Chicas Malas.

Lindsay Lohan acudía a última hora al hotel Sunset Marquis, donde Pau Gasol y su novia, Silvia López, habían organizado una fiesta previa al partido de las estrellas y a la que estaban invitadas numerosas personalidades, entre ellas, la actriz Paz Vega y el Presidente de la Federación de Baloncesto, José Luis Sáez, además de los Estopa, quienes fueron los encargados de poner la nota musical a la celebración.

Pero no habría fiesta para una joven intérprete que se llevó una más que ingrata sorpresa cuando, a las puertas del hotel, fue rápidamente interceptada. Lohan habría acudido sin invitación alguna a la fiesta con la esperanza de ser admitida sin más pero, esta vez, no habría tenido suerte, según informa BuzzMagazine.

En su regreso a la esfera pública tras su paso por rehabilitación, la actriz está recibiendo una de cal y otra de arena. Así, mientras unos le niegan la entrada a sus fiestas, otros le dan la bienvenida con regalos. Este es el caso del grafitero Jules Muck quien ha decorado con su cara una pared del barrio de Venice, en California, donde actualmente reside la joven.

Sin embargo, parece que tampoco en este dibujo todo sería buena intención porque el retrato, que muestra a una Lohan de cara verde y melena rubia, también la representa con un collar al cuello en alusión a la ya famosa joya, valorada en 2.500 dólares, que un establecimiento estadounidense le acusa de robar.