La deuda del Presidente Funes con los salvadoreños y el mundo

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Desde el 1 de Junio del 2009, fecha en la que Mauricio Funes recibió la banda presidencial y se convirtió en el primer Presidente de izquierda en El Salvador, asumió un reto difícil; gobernar para todos y cumplir las promesas que realizó en la campaña electoral.

A casi un año de la gestión del Presidente Funes, y las expectativas que generó su arribo a la Primera Magistratura del país, algunos sectores, quizás lleguen a la conclusión que aún no tiene definido el rumbo del país. Además, si es un gobierno de izquierda como él aseguró y vendió durante la campaña.

No se trata que el Presidente Funes deba gobernar bajo la mirada y línea directa del partido FMLN, que le dio la “sombrilla” para llevarlo al poder, se trata que debe responder a las exigencias de los diferentes sectores sociales del país, demostrando capacidad de concertar, humildad, inteligencia y visión.

Hasta hoy ha demostrado que muchas de las personas que le rodean, y que por cierto no son del FMLN, ni de izquierda, ni mucho menos definidos políticamente; lo tienen secuestrado y no le permiten desarrollar sus ideas y proyectos en beneficio de la población.

El Presidente Funes, debe darse cuenta de que si necesita una limpieza política electoral a su alrededor, debe empezar desde los asesores que le dan malas ideas, siguiendo por los aduladores y seguir con los funcionarios que no desarrollen sus funciones en beneficio de la población, sino de cara a sus intereses políticos personales.

Mauricio Funes es un hombre inteligente y con mucha capacidad, que ahora en los 4 años restantes debe demostrar sus cualidades y capacidad para gobernar. Además debe dejar muy claro a los salvadoreños y al mundo, que no está amarrado a la s ideas locas de sus asesores o de los militantes del partido, sino aferrado a las promesas que hizo a la población de derecha y de izquierda, que lo llevo al poder.

1 Comment for “La deuda del Presidente Funes con los salvadoreños y el mundo”

  1. Es un sentimiento de frustración en la población apremiada por la situación de violencia social y económica. La esperanza puesta en Funes no es que se declare de izquierda o de derecha, sino que por primera vez un político nos tratará como ser humanos. Por el contrario nos trata como todos los politicos con menosprecio al recibir limosnas (regalar por que no son capaces de salir por su propio trabajo) en lugar de vernos como sujetos con derechos (a un trabajo digno).
    En tan sólo un año es larga la lista de las oportunidades que ha tenido para cumplirle al salvadoreño que día a día se encuentra con la realidad en el bus, en la calle muy lejos de la realidad de Funes en una todo terreno, con guardespaldas y asesores.

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