Obama visita Afganistán en un momento crucial de la guerra

El presidente de EEUU mantiene un encuentro con las tropas y se entrevista por vídeoconferencia con Hamid Karzai

El presidente Barack Obama se encuentra en Afganistán para una visita sorpresa durante la que mantendrá un encuentro con oficiales estadounidenses en la base aérea de Bagram, cercana a Kabul, saludará a las tropas y se entrevistará con el presidente afgano Hamid Karzai. En principio, el encuentro iba a ser en persona en la capital afgana pero el mal tiempo ha obligado a cancelar esta parte del viaje y se entrevistarán por vídeoconferencia.

El viaje, el segundo que realiza Obama durante su presidencia, se produce mientras la Casa Blanca se prepara para anunciar una evaluación de la nueva estrategia bélica que comenzó hace un año cuando ordenó el despliegue de 30.000 soldados adicionales. Esta estrategia está inspirada por la misma Estados Unidos llevó a cabo en Irak. Pese al aumento de la presión militar, en los últimos meses han aumentado las bajas mortales entre las tropas aliadas, que superan ya las 2.000 (de las cuales casi 1.400 son estadounidenses). La guerra comenzó hace ya nueve años.

Obama está siendo presionado por el Congreso y por la opinión pública estadounidense por esta guerra, cada vez más impopular. La visita presidencial también se produce cuando los cables del Departamento de Estado, revelados por cinco medios de comunicación, entre ellos EL PAÍS, muestran que Washington considera que el Gobierno afgano se sostiene gracias a los sobornos y al dinero oculto. Los cables diplomáticos, filtrados por WikiLeaks, también muestra como ministros afganos critican a Karzai.

Entre los militares con los que se reunirá Obama se encuentra el general David Petraeus, jefe de las fuerzas aliadas en Afganistán, y con Karl Eikenberry, el embajador estadounidense en Afganistán.

El presidente ha declarado que su objetivo es que, a mediados de 2011, comience la retirada de las tropas estadounidenses mientras que la OTAN ha anunciado que pretende ceder el control de la seguridad a fuerzas afganas en 2014. El anuncio de la fecha de julio 2011 ha sido criticado por la oposición republicana, que considera que es una forma de darle alas a los talibanes.

Como ocurre con casi todos los viajes de mandatarios extranjeros a Afganistán, no fue anunciado hasta el momento de su llegada al país. Los fuertes vientos impidieron que Obama, que visitó Afganistán en marzo, se desplazase en un helicóptero militar hasta Kabul.