Obama promete estrechar vínculos con Europa del Este

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, culminó una visita a la República Checa, donde intentó disipar los temores de los países de Europa del Este con respecto a Rusia. Obama viajó a esta nación centroeuropea para firmar con el presidente ruso, Dmitri Medvedev, un nuevo acuerdo de desarme nuclear que ha sido calificado como hito histórico en las relaciones entre los dos países.

En una cena ofrecida a once jefes de gobierno de Europa central y oriental, el gobernante se apresuró a aclarar que la actual aproximación de Washington a Moscú no afectará sus lazos con esta región.

Instó a sus invitados a desterrar suspicacias y construir una relación transparente con Rusia y reiteró que su acercamiento a ese país no estancará los nexos de Estados Unidos con Europa del Este.

A la cita con el mandatario norteamericano asistieron los líderes de Bulgaria, República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Rumanía, Eslovaquia y Croacia.

El primer ministro búlgaro, Boiko Borisov, dijo a la prensa que durante la cena en la embajada estadounidense en Praga, Obama ofreció establecer una línea telefónica directa que garantice el diálogo mutuo.

Según Borisov, el presidente estadounidense manifestó su deseo de escuchar de forma directa los consejos y opiniones de los países de la región ya que están en el lugar y la conocen mejor.

El gobernante búlgaro se mostró satisfecho por el estado de las relaciones con Washington y confió en que Obama atienda a partir de ahora la cooperación transatlántica, “tan deseada por nosotros”, acotó.

Fuentes oficiales confirmaron que antes de emprender el regreso a su país, el presidente estadounidense se reunió en privado con su homólogo checo, Vaclav Klaus, y con el primer ministro Jan Fischer.

La participación checa en la misión militar desplegada por la OTAN en Afganistán, donde el gobierno de Praga mantiene a 275 soldados y 15 civiles, centró el diálogo de ambas partes.