Luz y Fuerza del Centro era insostenible

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El presidente Felipe Calderón aseguró que con la liquidación de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), su gobierno inicia una nueva etapa en la prestación del servicio público, que no se privatiza y sigue a cargo del Estado.

Afirmó que para salir adelante, en necesario corregir de raíz los graves problemas que enfrenta el país, por muy costosos y difíciles que resulten.

En un mensaje a la nación el presidente Calderón justificó la liquidación de esta empresa, con base en el artículo 16 de la Ley Federal de Entidades Paraestatales que establece la extinción cuando su funcionamiento no resulte ya conveniente, y ese, dijo, era el caso de Luz y Fuerza del Centro.

Por eso, dijo, publicó el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro, pues el organismo enfrentaba una situación financiera insostenible, en la cual sus costos de operación eran casi del doble de sus ingresos.

Por ejemplo, para pagar sus costos de operación, tan solo este año se debían destinar a la empresa más de 42 mil millones de pesos, además de lo que cobra por facturación, de forma que lo que recibía equivalía al doble del presupuesto de la UNAM o a la totalidad del programa Oportunidades, que beneficia a 25 millones de mexicanos.

Agregó que la mayor parte de estos recursos no se veían reflejados en la calidad del servicio sino que iban a parar en privilegios y prestaciones onerosas. Las decisiones de la empresa, dijo, obedecían más a las necesidades del sindicato que a la eficiencia del servicio, de forma que el número de trabajadores crecía porque así lo exigía el Contrato Colectivo de Trabajo, sin importar el servicio.

“Luz y Fuerza del Centro, por ejemplo, perdía por robos, por fallas técnicas, por corrupción o por ineficiencias la tercera parte de la electricidad que distribuía”, agregó.

También afirmó que muchas empresas dejaron de instalarse en el centro del país debido a que la Compañía de Luz y Fuerza no les podía otorgar la luz que requerían para su empresa, lo que repercutía en menos fuentes de trabajo para los ciudadanos.

A los trabajadores les garantizó el pleno respeto a sus derechos laborales y liquidaciones iguales o mayores a las que marca la ley, más un bono a quienes de manera voluntaria acepten su indemnización.

A las secretarías del Trabajo, Hacienda y Economía las instruyó a tener programas especiales para apoyarlos y a la administradora, para que recontrate preferentemente a los trabajadores del extinto organismo, aunque, aclaró, bajo nuevas condiciones de trabajo y con un nuevo arreglo institucional.

El su mensaje de 10 minutos, en cadena nacional, el presidente Calderón afirmó que ante la crisis económicas el gobierno federal se comprometió a trabajar para corregir ineficiencias y gastos excesivos y eso fue lo que se hizo con Luz y Fuerza del Centro.