Lula y Fernández de Kirchner buscan superar las fricciones comerciales

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La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, se reunió en Brasilia con su homólogo brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, en un intento de afianzar la relación bilateral y superar las fricciones comerciales entre los dos principales socios del Mercosur.

Fernández de Kirchner llegó a Brasilia, acompañada por el canciller Jorge Taiana y por los ministros de Economía, Amado Boudou, y de Industria y Turismo, Débora Giorgi, además del secretario de Minería, Jorge Mayoral.

Fuentes de la Cancillería brasileña se manifestaron escépticas frente a las posibilidades de que la reunión presidencial logre poner fin a los problemas generados por la imposición de ambos lados de licencias no automáticas de importación, que demoran o frenan el ingreso de mercaderías sensibles para sectores de la economía de Brasil y de Argentina.

“No veo forma de que el asunto sea resuelto de inmediato”, expresó el subsecretario de Asuntos de Suramérica de la Cancillería, Enio Cordeiro, quien sin embargo se manifestó confiado en que, en el futuro, ambos países suspenderán las trabas. “No hay forma de que un país pueda realizar administración del comercio por décadas. Esas medidas son tomadas, necesariamente, con un límite de tiempo”, expresó el diplomático, en declaraciones que publica hoy el diario brasileño “O Estado de Sao Paulo”, destacó DPA.

El gobierno adoptó el sistema de licencias automáticas para importación de productos brasileños a fines del año pasado, con el objetivo de asegurar el nivel de empleo y de actividad económica en el marco de la crisis internacional.

La medida generó una airada reacción por parte de los exportadores brasileños, y llevó el gobierno a dictar en octubre, sin aviso previo, un sistema de licencias no automáticas para importaciones de productos argentinos, incluso los perecederos. En una entrevista a “O Estado de Sao Paulo”, el presidente de la poderosa Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), Paulo Skaf, defendió la represalia brasileña, pero expresó su esperanza de que la cumbre presidencial logre superar la tensión.

“Mi expectativa es la de que los presidentes logren un ambiente de entendimiento y hagan regresar el espíritu de asociación del Mercosur. Es hora de desarme”, sostuvo el dirigente. Según cálculos de expertos, el comercio entre los dos principales socios del Mercosur totalizó 16.180 millones de dólares entre enero y septiembre pasados, con un leve superávit de 373,5 millones de dólares en favor de Brasil.