Libertades retroceden en México y Venezuela, según índice de Freedom House

Las libertades retroceden en México ante los embates del crimen organizado y en Venezuela el presidente Hugo Chávez sigue extendiendo su influencia sobre los medios y la sociedad civil, indicó la organización Freedom House en su índice anual de libertad.

La ONG estadounidense volvió a catalogar a Cuba entre los “peores” países, con menor grado de respeto de los derechos políticos y libertades civiles, en su informe anual que observó “una serie de eventos perturbadores” contra la democracia en el mundo durante 2010.

No obstante, Freedom House se mostró esperanzado porque en América Latina “los ejemplos de gobiernos democráticos como Chile y Brasil han probado ser más atractivos que el ‘socialismo del siglo XXI’ de Hugo Chávez”.

México fue degradado de país “libre” a “parcialmente libre”, por la “incapacidad del gobierno de detener la ola de violencia de grupos narcotraficantes en varios estados” y la consecuente indefensión de los periodistas, funcionarios y ciudadanos comunes, indicó el informe.

Los medios han debido alterar “significativamente su cobertura para evitar repercusiones de los cárteles de la droga”, lamentó Freedom House.

En Venezuela, a pesar de que la oposición obtuvo 52% de los votos en las pasadas elecciones legislativas, ostenta solo 40% de los escaños del nuevo parlamento, que además comenzó a sesionar luego de que Chávez obtuvo una ley que le permite legislar por decreto hasta mediados de 2012, señaló el texto.

Con una serie de leyes aprobadas por el anterior parlamento, Chávez “extenderá su influencia sobre los medios y la sociedad civil”. El presidente “sigue erosionando el espacio para la actividad política independiente”, indicó la organización.

Además de México y Venezuela, en América Latina hay otros siete países “parcialmente libres” según el índice: Colombia, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Nicaragua, Guatemala y Honduras, mientras Cuba es el único “no libre”.

Pero Freedom House observó también “desarrollos más positivos en la región”, como la “consolidación de la democracia” en Brasil y Colombia.