Laboristas y conservadores británicos se medirán en las urnas el 6 de mayo

Las elecciones generales británicas se celebrarán el 6 de mayo, confirmó el primer ministro británico, el laborista Gordon Brown, lanzando la recta final de una contienda de desenlace incierto ante los conservadores de David Cameron.
“Es probablemente el secreto peor guardado de los últimos años pero la Reina ha aceptado amablemente la disolución del Parlamento y las elecciones generales se celebrarán el 6 de mayo”, declaró Brown al regresar a Downing Street después de una breve visita de trámite a Isabel II en el Palacio de Buckingham. La disolución será efectiva el próximo día 12.

En su breve comparecencia, rodeado de sus principales ministros, pidió a los británicos “un mandato claro para continuar el duro y urgente trabajo de asegurar la recuperación” económica, que será el tema central de la campaña.

Las encuestas anticipan unas elecciones reñidas entre los laboristas de Brown, que aspira a ser elegido por primera vez para el cargo que heredó hace tres años de Tony Blair, y los conservadores de Cameron, que sueñan con volver al poder tras trece años en la oposición.

Aunque los ‘Tories’, que hace unos meses se veían ya inquilinos de Downing Street, siguen siendo favoritos con 4 a 10 puntos de ventaja según las últimas encuestas publicadas este martes, corren el riesgo que verse privados de la mayoría absoluta en el Parlamento.

La perspectiva de un ‘hung parliament’ -parlamento sin mayoría-, inédita desde 1974, podría otorgar un papel clave a la tercera fuerza política, el Partido Liberal Demócrata de Nick Clegg.

La economía, cuando Gran Bretaña emerge con dificultades de su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial y acumula un déficit colosal debido a los millonarios planes de rescate bancarios, será el tema central de la campaña.

Brown, de 59 años, que sucedió sin pasar por las urnas a Blair en 2007 tras haber sido su poderoso ministro de Finanzas durante diez años, antepone su experiencia y advierte que la recuperación es todavía demasiado frágil como para dejarla en manos de un novato como Cameron, de 43 años de edad.

“Si se toman buenas decisiones, como hicimos en los últimos 18 meses desde la recesión mundial, resultarán en empleos, prosperidad y mejores niveles de vida”, dijo este martes. “Si se toman malas decisiones, las vidas de miles de personas se verán afectadas”, advirtió.

Cameron, el mediático líder que ha modernizado el Partido Conservador desde que asumió sus riendas en 2005, insiste en la mala gestión del actual gobierno y aboga por un “cambio”, en lo que considera como “las elecciones más importantes en una generación”.