LA C.I.A., EL F.B.I. Y “PANZER” TRUMP. -(por Max Brannon)

Hace tres días a la fecha de escribir estas líneas, nos sorprenden los rotativos matutinos salvadoreños y mundiales con que el musulmán expresidente Barack Obama, saliente simpatizante del Islam revolucionario en las filas del “establishment” gringo, de repente se pone “patriota” al expulsar sin más explicaciones a 35 diplomáticos rusos de variado rango (algunos de ellos realmente importantes) por inmiscuirse en la política electoral USA. Las explicaciones sale a darlas luego la CIA, al responder a preguntas no hechas y cuestionamientos aún no pedidos, pero que, de hacerse, deberían serlo judicialmente y no en tabloides ni en programas matutinos de variedades, que la medida es acertada y que ellos como Agencia la respaldan por cuanto las tareas de zapa de la “inteligencia rusa” fueron determinantes en los resultados electorales del pasado 8 de Noviembre.

Creo que ni amigos, ni enemigos, ni, como en mi caso, ajenos a la Compañía, la vimos nunca tan nacionalista durante los recién pasados comicios cuando la Concertación Mundial LBGTTTI con sede en Amsterdam otorgó su respaldo moral a la Clinton, ni cuando el bombardeo presuntamente musulmán (de quien ahora nada se sabe) de la discoteca de degenerados en Miami, ni cuando la cruzada anti-republicana del Papa por todos los Estados Unidos, ni cuando Panzer Trump se fué a hacer campaña a la Presidencia de Méjico, ni cuando la emboscada tendida por Jorge Ramos; ni menos dijo nada la CIA del inmoral papel de un Carlos Slim que prefiere que su país caiga en manos de bandas armadas de criminales a través de una emigración forzada de los padres de familia -ahora también, de sus hijos menores-, que viene de fuera y se apodera del “Jew York Times” para tener una caja de resonancia de sus intereses (que son el anexarse la Unión Americana a Méjico, si pudiera, a fin de tener más mercado para sus juguetes digitales), paga periodistas compatriotas suyos para mal representar a Méjico en elecciones propias de estados amigos extranjeros; ni dijo nada la CIA de, durante Obama y también el comando estratégico de la orientación general de sus operaciones en manos de la Clinton, como Secretaria que era de Estado, el hecho de que perdieron todo el Norte de África, todo el Medio Oriente salvo Israel, que, de todos modos, por elemental prudencia, ya no les colabora sino lo indispensable, no logran asegurar Irak ni Siria, asesoraron a Dahesh para golpear letalmente a Francia varias veces y dejaron desestabilizar a media docena de gobernantes moderados en repúblicas africanas tropicales de las de los ancestros de Obama Y HAN SIDO INCAPACES DE TUMBAR A MADURO, QUE SE ENCUENTRA A CUATRO HORAS DE VUELO DE MIAMI. Si existiese la URSS, cabría suponer que la CIA está infiltrada.

Pero Unión Soviética ya no hay, sí existe, en cambio, una Federación Rusa y un Vladimir Putin que no se dejó provocar por la “patada de mula” del saliente musulmán Obama, que lo que le convendría es que $iria caiga en manos de los fanáticos religiosos para justificar otra “cruzada petrolera” de la OTAN, que le permita controlar los Estrechos del Bósforo, supeditar Turquía a los USA en vez de a la UE, “heredar” la treintena de bases británicas que todavía quedan en Grecia, los Balcanes, Creta y Chipre y, sobre todo, plantar TROPAS TERRESTRES sobre las antiguas bases soviéticas en Egipto, Etiopía y Somalia, iniciando el cerco de Arabia Saudita a la vista de operaciones futuras tendientes a desmenuzar a la OPEP en una veintena de dictaduras tribales incapaces de negociar cuotas de producción, ni precios de ninguna clase de petróleos. Bien callada la CIA, para éso le pagan, para no meterse en la política de su propio país sino solamente en la del resto del mundo, y no como quiera, sino según órdenes conducentes a hacer de la Tierra un lugar seguro para los USA. Justo lo que no ha hecho los pasados 8 años, comandada como ha estado por un Partido abiertamente socializante (ya ni se molestan los demócratas en esconderlo) cuya base social electoral crece con los refugiados económicos, militares y políticos y con la disolución de la familia Cristiana y monógama estable; igual a como la base de votos del FMLN en El Salvador SE CRECE con los mareros, sus familias, comunidades y ahora los “Ninis”, voto asalariado.

Si la “inteligencia rusa” fué determinante para la elección de Panzer Trump, lo que está diciendo la CIA es que fracasó de cabo a rabo durante 8 años consecutivos, tanto, que inclusive ha perdido el respaldo con que hace apenas una década los USA contaban en América Latina, y que si se comienza a reconstituir merced a victorias de partidos nacionalistas y liberales en Guatemala y el Cono Sur, no es gracias a la CIA, sino a las corrupciones de los gobiernos zurdos. Si hubiese que creerle al “Imán” Obama, a la Clinton, a Jorge Ramos y al “Jew York Times”, la política de los Estados Unidos es perfectamente controlable mediante el FBI, el FSB y los pastores pro-Israel. Hasta 1947 los Estados Unidos no cesaron de expandirse como Imperio, y esa Agencia no existía. Si recuerdan, la creó un exdirector del FBI que se dió el lujo de desaparecer con extensos archivos en 1967 y que luego generaría gran polémica al ir apareciendo, con los años, numerosos cadáveres que se le parecían, sin que ninguno fuese concluyente. Hay quienes aseguran que fué visto almorzando con Hitler en la isla del Club Alemán de Tiro Nueva Baviera, del distrito de Bariloche, en Argentina, en 1972. ¿Quién necesita a la CIA? Para ganar elecciones no la necesitó Trump. De creerle a la Agencia, lo que aquí necesita la oposición es a su competencia: El binomio FBI-FSB. A lo mejor deba mandarla un general digamos, de Alaska, a ver si la CIA absorbe algo de esa famosa y omnisapiente “inteligencia rusa” que tanto resiente, sin tener que entregar medio continente a cambio. Porque tal como vas, mejor ni me defiendas, Compadre. Pero por favor.