Nicaragua no necesita helicópteros de combate, afirma la oposición liberal

Nicaragua no necesita helicópteros de combate, afirma la oposición liberal
El portavoz del opositor Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Leonel Teller, rechazó la petición del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, de rearmar a la Fuerza Aérea del país con helicópteros de combate rusos.
“Ortega usó un lenguaje que nosotros rechazamos y condenamos. Nicaragua no necesita armamento, ni instrumentos de guerra, ni helicópteros de combate, lo que se necesita es que aquí reine la paz y la estabilidad económica”, afirmó Teller.
El presidente de Nicaragua aseguró ante el viceprimer ministro ruso, Igor Sechin, que su país requiere helicópteros de combate porque su Fuerza Aérea es “muy pequeña” y de carácter “defensivo”, aunque no detalló cuántas aeronaves se necesitan ni por qué deben estar artilladas.
Según el portavoz del partido opositor al Gobierno de Ortega, lo único que deben combatir los nicaragüenses es la pobreza.
Por su parte, el ex militar sandinista Víctor Boitano, quien fue jefe de la zona fronteriza norte de la Costa Caribe (1993-1998) y jefe de la zona occidental fronteriza de Nicaragua (2000-2005), afirmó que este país necesita aeronaves, pero no de combate sino de socorro, para ayudar a la población en casos de desastres naturales.
“En un país pobre como el nuestro no necesitamos helicópteros artillados, el pensamiento de Ortega no ha dejado de ser militar, es una mentalidad chavista, sólo hablan de rearmar, hablan de insurrección, hablan de intervenir”, dijo Boitano.
Efe intentó obtener la versión del Ejército de Nicaragua a través de su portavoz, el general de brigada Adolfo Zepeda, pero no respondió a las llamadas.
Para el ex militar Víctor Boitano, Daniel Ortega quiere desviar la atención de la opinión pública.
“El problema no es si hay o no helicópteros, sino que Zelaya no debe estar en la frontera alterando el orden”, dijo Boitano, quien acusó ayer ante la Fiscalía General al presidente depuesto hondureño Manuel Zelaya y a Ortega, al primero por llamar a la insurrección en su país desde Nicaragua, y al segundo por permitirlo.
Zelaya se encuentra cerca de la ciudad de Ocotal, 225 kilómetros al norte de Managua, intentando regresar a su país tras su expulsión por los militares el pasado 28 de junio.









