Inmigrantes cubanos están varados en la frontera sur de Costa Rica

Decenas de inmigrantes cubanos que buscan llegar a Estados Unidos siguen arribando al sector costarricense de Paso Canoas, fronterizo con Panamá, pese a que el Gobierno de Costa Rica suspendió desde el sábado el otorgamiento de visados temporales, informaron medios locales de prensa.

En Costa Rica hay varados unos 6.000 inmigrantes cubanos y casi 2.000 aguardan visa temporal en Paso Canoas, ubicado a 300 kilómetros al sur de la capital del país, debido a la crisis que desató el cierre de la frontera por parte de Nicaragua el pasado 15 de noviembre, explicó DPA.

El diario costarricense “La Nación” publicó hoy fotografías en las que se observa a decenas de cubanos aglomerados en las instalaciones fronterizas de Paso Canoas y hasta en tiendas de campaña, tras arribar al sector en las últimas horas.

“Llegué el 18 (de diciembre) por la tarde y nos dijeron que ya no nos podían dar el permiso, que esperáramos hasta nueva orden”, relató al diario la inmigrante Yanelis Ginory.

Narró que vino procedente de Ecuador, desde donde viajó por tierra y mar hasta arribar a Colombia, donde dijo haber vivido horas de angustia y drama.

También denunció que en ese país en cada retén la policía le cobraba la suma de 200 dólares. “Es una barbaridad lo que hemos vivido en Colombia”, reclamó. Dijo incluso que se vio obligada a esconder su dinero en la vagina, utilizando un preservativo.

Para hoy estaba prevista en México una reunión multilateral a nivel técnico del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) y otros países del corredor mesoamericano con el fin de abordar una salida al problema migratorio que afecta a la región.

Guatemala y Belice también decidieron cerrar sus fronteras y condicionan la eventual apertura de sus territorios a inmigrantes cubanos a un compromiso por escrito por parte de México de que no los devolverá, y a la firma de un acuerdo regional.

Costa Rica, que se retiró de los foros políticos del SICA el jueves por la falta de “solidaridad” y la incapacidad de esa instancia para lograr una salida regional, suspendió al mismo tiempo el otorgamiento de visas temporales a nuevos emigrantes cubanos desde el sábado. Además, advirtió que deportará a Cuba a aquellos que ingresen al país sin ese documento.

Esta oleada de inmigrantes cubanos se convirtió en una crisis para Costa Rica el 10 de noviembre pasado, cuando la policía de ese país desmanteló una banda de traficantes de personas. La banda prometía conducir a los emigrantes hasta Estados Unidos a cambio de fuertes sumas de dinero.

Tras la operación, varios miles quedaron a la deriva entre Ecuador, Colombia y Panamá, por lo que se lanzaron en masa hacia la frontera con Costa Rica.

El problema se agravó cuando Nicaragua decidió cerrarles la frontera el pasado 15 de noviembre, para lo cual argumentó razones de “soberanía” y de “seguridad nacional”.

El 24 de noviembre, el SICA no logró concertar una cita en El Salvador por falta de consenso. Y el pasado jueves, durante una cumbre de mandatarios, ni siquiera incluyó el tema en la agenda. Por ese motivo el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, abandonó la reunión y retiró al país de los foros políticos de la instancia de integración.

Tras el deshielo entre Washington y La Habana, la apertura migratoria impulsada por Cuba y el temor a cambios en las leyes de Estados Unidos que brindan trato especial a ciudadanos cubanos han estimulado la salida de miles de ellos en los últimos meses.