Incriminan a ex presidente Cristiani en caso Jesuitas

El testigo que es un ex militar testificó que el ex mandatario salvadoreño, sabía de los hechos.

Un ex militar involucrado en el asesinato de los seis sacerdotes jesuitas y dos de sus colaboradoras de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), perpetrado en 1989, testificó ante la Audiencia Nacional de España, donde confesó su participación en el asesinato y confesó que el ex presidente de El Salvador, Alfredo Cristiani y la cúpula militar salvadoreña, sabían de los hechos.

El testigo incriminó al ex presidente Cristiani, ante la Audiencia Nacional de España, asegurando “r que el rol de Cristiani fue más allá del encubrimiento, permitiendo así que el juez Eloy Velasco, que instruye la causa en la Audiencia Nacional, le incluya junto a los otros 14 militares denunciados por la masacre”.

El testigo aseguró que tras la masacre, cuando él llevó al Estado Mayor una maleta con pertenencias de los jesuitas asesinados para entregársela a un superior, telefoneó el entonces presidente salvadoreño, Alfredo Cristiani, y se interesó por la matanza.

El periódico español, El Mundo, también publicó una nota en la que asegura tener documentos que prueban que Cristiani sabía que se iba a perpetrar la operación para asesinar a los jesuitas, y que no dio ninguna contraorden.

“Somos optimistas”, dice Almudena Bernabéu, abogada del Center for Justice and Accountability (CJA), que junto a la Asociación pro Derechos Humanos de España interpuso la querella, admitida a trámite a comienzos del pasado año.

El asesinato de los sacerdotes jesuitas fue perpetrado por el Batallón Atlacatl la noche del 16 de noviembre de 1989, en medio de la llamada ¨”Ofensiva final” lanzada por la guerrilla FMLN en San Salvador. Durante los días previos a la masacre, el mismo ejército llevó a cabo un cateo en las instalaciones de la universidad.

El asesinato de los sacerdotes jesuitas fue perpetrado por el Batallón Atlacatl la noche del 16 de noviembre de 1989, en medio de la llamada ¨”Ofensiva final” lanzada por la guerrilla FMLN en San Salvador. Durante los días previos a la masacre, el mismo ejército llevó a cabo un cateo en las instalaciones de la universidad.

La masacre acabó con la vida de cinco sacerdotes españoles; Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Amando López y Juan Ramón Moreno; un salvadoreño, Joaquín López; la empleada de los religiosos; Julia Elba Ramos y la hija de esta, Celina Meredith Ramos, de 13 años.