Hamilton reduce distancias

Cada carrera se convierte en una batalla campal entre los dos pilotos de Mercedes que se baten a falta de dos pruebas para la conclusión del campeonato como dos cosacos. Hamilton no se rinde y Rosberg resiste sus ataques de la mejor forma que puede, sabiendo que si logra concluir siempre segundo por detrás de Hamilton se habrá asegurado su primer título mundial.

Sin embargo, la presión es total. El triple campeón británico se lanzó en México al campo de batalla con toda su armadura y consiguió mantenerse en la primera posición desde la salida hasta la conclusión.

Sebastian Vettel finalmente fue sancionado por los comisarios deportivos del Gran Premio de México con 10 segundos por conducción potencialmente peligrosa y cambiar de trayectoria durante la frenada en la acción con Ricciardo que fue investigada tras la carrera.
El alemán, que a su vez había heredado el podio de Verstappen, sancionado con cinco segundos, lo cedió a Daniel Ricciardo, que aprovecha ambas penalizaciones para saltar dos puestos y conquistar la tercera plaza del cajón.

El mexicano Sergio Pérez rescató un punto al llegar en el décimo puesto. El piloto de Force India tuvo una intensa batalla con los Williams; del brasileño Felipe Massa y Valtteri Bottas a quien nunca pudo rebasar.

En lo que a la lucha por el título se refiere todo queda pendiente para las dos últimas carreras, en Brasil y Abu Dhabi. Tras la competición Hamilton redujo de nuevo distancias y dejó la ventaja de Rosberg en solo 19 puntos. En el fondo todo sigue igual. Pero en dos carreras puede ocurrir cualquier cosa y nadie está inmunizado contra las incidencias de pista o las averías. Los Mercedes, sin embargo, volvieron a mostrarse como los coches más sólidos y los más equilibrados de la parrilla.

La mejora de los Red Bull es evidente y tanto Verstappen como Ricciardo podrían interferir en la guerra que mantienen los dos hombres de Mercedes. Un verdadero quebradero de cabeza para Rosberg que está viendo como Hamilton ha recuperado su compostura y vuelve a ser aquel piloto imbatible que le llevó a conseguir dos títulos consecutivos con Mercedes en los dos últimos años.

La carrera planteó ciertas dudas en la salida, cuando Hamilton se saltó la chicane en la segunda curva y se paseó por la hierba hasta recuperar la pista en primera posición. Curiosamente, en dirección de carrera no se plantearon la posibilidad de sancionarle o, por lo menos, obligarle a ceder posición a Rosberg. En cambio, estudiaron el toque que Verstappen le dio a Rosberg en las primeras curvas, obligándole a salir de la pista sin que acabara perdiendo el segundo puesto.

Los comisarios entendieron que fue una circunstancia de carrera y no hubo sanción. Con lo que la carrera prosiguió sin incidentes en cabeza. Por detrás, en cambio, un choque entre Ericsson y Wehrlein obligó a que entrara el coche de seguridad hasta la tercera vuelta.
Por delante, nada parecía capaz de perturbar el doblete que se anunciaba de Mercedes. Pero en la 49ª vuelta, Verstappen se había acercado muy peligrosamente a Rosberg e intentó adelantarle, metidos ambos entre doblados. Le enseñó las ruedas, pero cuando parecía poder concretar el adelantamiento, perdió el control de su coche y se fue a la hierba perdiendo ahí sus opciones de superar al líder del Mundial. Fue el único momento de peligro por el que atravesó Rosberg, en su aspiración de concluir por detrás de Hamilton.

Verstappen, en cambio, sufrió con el desgaste de sus neumáticos y vio como Vettel, que había cambiado neumáticos 20 vueltas más tarde, se convertía en una auténtica amenaza. La presión le llevó a cometer un error, que le costó salirse de la pista y ser investigado por no ceder posición a Vettel. La lucha por la tercera posición fue brutal en las vueltas finales.

Verstappen se mantuvo ahí pese a todo, Vettel detrás defendiéndose como pudo de los constantes ataques a que le sometía el segundo Red Bull, el de Ricciardo. Pero al final, las posiciones no cambiaron en la pista. Pero sí fuera de ella, porque Verstappen fue sancionado con cinco segundos y pasó a ser cuarto. “A ti no te dicen nada y a mi me sancionan”, le espetó a Hamilton cuando le anunciaron que no subiría al podio.
Más atrás, los españoles Carlos Sainz y Fernando Alonso mantuvieron durante toda la carrera una pelea constante que les llevó incluso a un incidente que fue sancionado con cinco segundos contra el piloto madrileño.