Estrategia de Clinton enfrenta sospechas en Pakistán

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La estrategia de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, de cautivar a Pakistán levantó sospechas en una universidad, cuando estudiantes cuestionaron si Estados Unidos estaba verdaderamente dispuesto a ser un socio firme en tiempos de crisis.

Clinton, quien se encuentra en el segundo día de su visita de tres días y busca mejorar la tensa relación entre Estados Unidos y Pakistán, fue presentada en medio de muestras evidentes del “déficit de confianza” que hay entre ambos países, que ahora se encuentran unidos en la guerra contra el extremismo religioso.

“¿Qué garantías pueden dar los estadounidenses a los pakistaníes de que ahora podemos confiar en ustedes (…) y de que ustedes no nos van a estar traicionando como lo hicieron en el pasado?”, preguntó uno de los estudiantes en una reunión con Clinton realizada en el Government College University, en Lahore.

Clinton, quien ha buscado valerse de su influencia personal para superar el creciente sentimiento anti estadounidense en Pakistán, repitió que está convencida de que los intereses comunes de ambos países superan a sus diferencias.

“Soy bien consciente de que hay un déficit de confianza”, expresó Clinton. “Mi mensaje es que no debería ser de esa forma. No podemos permitir que una minoría de personas en ambos países determine nuestra relación”, agregó.

La llegada de Clinton a Pakistán fue ensombrecida por una gran explosión de un coche bomba en un mercado de la ciudad de Peshawar, en uno de los últimos ataques importantes perpetrados por militantes islámicos para desestabilizar al país con armamento nuclear.

Clinton instó a la juventud pakistaní a mantenerse firme en contra de las fuerzas del extremismo religioso, diciendo que era una amenaza a todo cuanto los pakistaníes y los estadounidenses aprecian.

El miércoles más temprano, la secretaria de Estado transmitió el mismo mensaje en sus reuniones con el presidente pakistaní, Asif Ali Zardari, y otros altos funcionarios en Islamabad.

Clinton tiene previsto reunirse el jueves con los jefes de seguridad y del Ejército pakistaní, en donde se espera que discuta las últimas campañas pakistaníes en contra de extremistas en Waziristán del Sur, así como la guerra liderada por Estados Unidos contra los talibanes en el vecino Afganistán.

Funcionarios estadounidenses proyectaron la visita de Clinton a Pakistán como una oportunidad para contrarrestar el alcance del sentimiento anti estadounidense de líderes del extremismo religioso y para demostrar la afinidad personal de Clinton por un país al que dice conocer y amar profundamente.

A pesar de que reconoció que hay muchas diferencias entre ambos países, Clinton pidió comprensión, paciencia y compromiso, citando su propia experiencia al decidir unirse al Gobierno liderado por Barack Obama después de haber competido en su contra en la carrera presidencial.

“Lo que tenemos juntos es mucho más grande que lo que nos divide”, dijo Clinton refiriéndose a su relación con el mandatario estadounidense. “Y eso es lo que siento acerca de Estados Unidos y Pakistán”, agregó.