Encuentran en México los cuerpos de 72 supuestos indocumentados

El hallazgo en Tamaulipas de una fosa con los cadáveres de 72 personas dio pie a una investigación que liga al grupo delictivo de “los Zetas” con el asesinato, cuyas víctimas son presuntos emigrantes indocumentados provenientes de Centro y Sudamérica.

El vocero de seguridad del gobierno federal, Alejandro Poiré Romero, informó en rueda de prensa que las víctimas localizadas en un municipio de Tamaulipas podrían corresponder a emigrantes de países como El Salvador, Honduras, Ecuador y Brasil, según declaró un sobreviviente de la masacre que se identificó como ciudadano ecuatoriano.

El portavoz de la Secretaría de Marina, contralmirante José Luis Vergara, añadió que el sobreviviente declaró a las autoridades que integrantes de “los Zetas” serían los autores de la muerte de los 58 hombres y 14 mujeres.

Poiré dijo que aún está por confirmarse la identidad de las víctimas, pero por lo pronto México ya entró en contacto con autoridades de las naciones mencionadas por el sobreviviente para que colaboren.

El testigo, quien pidió no ser identificado, declaró que es emigrante indocumentado de origen ecuatoriano que logró escapar.

Ecuatoriano sobrevive

Los hechos se derivaron después de que, en un puesto de control carretero que personal naval mantiene en las inmediaciones del citado lugar, arribó un hombre para solicitar apoyo médico, ya que presentaba una herida por arma de fuego, detalló la dependencia.

El herido denunció haber sufrido la agresión por un grupo delictivo en un rancho cercano al puesto de control.

“Por tal motivo, personal de Infantería, con el apoyo de unidades aeronavales, se dirigió al área indicada, avistando desde el aire a los infractores de la ley, quienes al notar la presencia de los elementos de la Armada abrieron fuego e iniciaron la huida en varios vehículos”, se señaló en un comunicado.

En su declaración, la víctima aseguró que él y un grupo de emigrantes de diferentes nacionalidades viajaban de ilegales rumbo a Estados Unidos y en un rancho fueron interceptados por delincuentes que dijeron pertenecer a “los Zetas”.

Les ofrecieron trabajo como sicarios, y como se negaron se dio la orden de asesinarlos a todos. La mayoría eran brasileños y ecuatorianos.

La embajada de Ecuador dijo que no emitirán ningún mensaje oficial sino hasta tener toda la información de los hechos, después de que se diera a conocer que un sobreviviente del ataque es un ciudadano ecuatoriano de ese país.