– El Yoga Hitleriano – (por Max Brannon)

Se dice que concluida la IIa. Guerra Mundial, el antiguo comandante del puerto de Danzig, la ciudad por cuya posesión comenzó el conflicto, citó a Hitler en una charla intima en su casa de los Alpes, el Berchtesgaden,: – “ Quien crea que el Nazismo es solamente una ideología, no ha comprendido por qué pelea”. El Fuhrer pretendía decir que su doctrina tiene de arte, como de ciencia, culturas ancestrales, Filosofía, psicología y religión, es una Gnosis.

Para quienes creemos que el Nacionalismo es la evolución natural de todos los pueblos Occidentales, blancos o no. siempre que se basen en el Cristianismo y el Derecho Romano, su versión alemana, el Nazismo, tiene varias características de una religión laica, a saber : Método, Orden, Disciplina, obligación del vegetarianismo y de la Castidad Científica, rescate de Sabidurías Ancestrales, un Partido Único que no sustituye a las iglesias pero que las obliga a trabajar en pro del pueblo sin escándalos ni someterse a ellas, rechazo de las industrias basadas en la usura y en los vicios organizados y, cómo no, la obligación de prestar el servicio militar universal o un servicio social sustituto (ecología práctica, enfermería, limpieza de parques, magisterio, etc) para todos los ciudadanos.

Si lo examinamos, el NSDAP trataba de crear en Europa germano-parlante una reproducción tecnológicamente avanzada de la sociedad de castas de la antigua India, basados en el origen centro-asiático de los pueblos caucásicos, y de no haber habido guerra, lo habría logrado con la alcanzable meta de construir una confederación mística moderna como lo es actualmente China Popular, Corea del Sur o Japón previo a 1945, sin partidos políticos y bajo la conducción permanente del Ejercito, los filósofos, las iglesias cristianas (todas) y las fundaciones de investigación científica. Otra civilización, la de Platón, nada menos.

Todos éstos aún son propósitos ideales para Alemania y para muchos países del Tercer Mundo incluidos los centroamericanos, pero obtenerlas no viene automáticamente sino exige combatientes políticos duros consigo mismos y sus gustos, entregados por completo a este camino y que lo hagan con Fe en que el Fuhrer no era un mero Estadista sino un Profeta, y en que el IV Reich es el futuro no de Alemania sino del mundo como ideal, porque en todas partes los humanos sufren innecesariamente, pero tienen la posibilidad de algo mejor que desconocen: He ahí el Sendero del Yoga Hitleriano.