El vicepresidente brasileño casi fue víctima de golpe del falso secuestro

El vicepresidente brasileño, el empresario José Alencar, admitió que casi se convirtió en una víctima del golpe criminal conocido como falso secuestro y que llegó a negociar el rescate por la liberación de una hija, de la que desconocía el paradero pero sabía que estaba bien.

El golpe, cada vez más común en ciudades como Río de Janeiro y Sao Paulo y por lo general aplicado por presos que utilizan teléfonos móviles desde las prisiones, convierte en víctimas a personas que atienden llamadas telefónicas en que desconocidos afirman haber secuestrado algún familiar.

Sin posibilidades de comunicarse con el supuesto secuestrado, la víctima es obligada a negociar la liberación y a llevar el pago del rescate hasta locales en donde es recogido por cómplices del timador.

“Estaba solo en mi casa en Río de Janeiro y atendí la llamada de un ciudadano que dijo que había secuestrado mi hija”, afirmó el vicepresidente en declaraciones a periodistas.

El empresario dijo que el supuesto secuestrador le dejó escuchar los gritos de una persona que pedía ayuda a su padre y que inmediatamente pensó que era su hija María da Graça, que estaba en otra ciudad.

“Estaba absolutamente seguro de que era ella por la voz”, agregó el vicepresidente al justificar por qué había iniciado la negociación con su interlocutor, pese a las advertencias de la policía para no caer en un golpe ya muy conocido.

El vicepresidente dijo que el falso secuestrador inicialmente le exigió el pago de 50.000 reales (unos 28.570 dólares) pero que, tras explicarle que no vivía en Río de Janeiro y no tenía dinero ni joyas en sus manos en ese momento, consiguió reducir el rescate hasta 20.000 reales (unos 11.430 dólares).

Alencar agregó que su interlocutor llegó a preguntarle a qué se dedicaba y que cuando le respondió que era el vicepresidente de la República le preguntó su nombre completo.
“Fue en ésas que llegó mi personal (familia) y llamaron a María da Graca y ellas les respondió que estaba bien y que estaba en casa”, afirmó el funcionario.

El vicepresidente dijo que esa intervención le impidió pagar un rescate y reconoció que los casos de falso secuestro son “altamente preocupantes”.