El reencuentro con la fe Católica

Los salvadoreños celebramos a nuestro estilo la Semana Santa, cada año miles de católicos que se habían olvidado de la iglesia vuelven para reencontrarse con su fe. Los que se vinieron a la capital también vuelven a sus pueblos, todo es tranquilidad y descanso en “la semana mayor”

Esta celebración anual inicia con el Domingo de Ramos, que en nuestro país es celebrado con procesiones en las diferentes parroquias, la tradición es que todos los feligreses caminan por las principales calles de cada ciudad entonando cánticos y alabanzas, a la vez llevan en sus manos palmas de flor de coyol.

Dado que las celebraciones en la iglesia se reactivan hasta el día jueves, la mayoría de los salvadoreños deciden ir a las playas o a los diferentes destinos turísticos entre lunes y miércoles. Son miles de veraneantes no sólo de nuestro país sino también extranjeros que aprovechan los 300 kilómetros de playa con los que cuenta nuestra tierra cuzcatleca.

El día jueves, luego de relajarse con una “salidita” los feligreses vuelven a sus labores, este día celebran la procesión del silencio en símbolo de la tristeza y el silencio que los apóstoles guardaron después que los soldados romanos capturaron a Jesús, esta tradición en un principio era exclusiva para los hombres, pero con el paso del tiempo ya se han incluido a las mujeres.

Durante esta noche algunos jóvenes se desvelan elaborando alfombras, mientras que otros las elaboran el día viernes. Las alfombras son hechas con diferentes materiales, como: granos, flores, cascarones de huevo, arena, sal y tradicionalmente aserrín. Además de decorar y dar color a la festividad, las alfombras simbolizan la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, donde la gente que le recibió extendió a su paso mantos y palmas en aquel Domingo de Ramos.

Durante la cuaresma, los fieles suelen hacer oración continua y ayuno, pero el ayuno más importante es el del Viernes Santo, ya que ese día se está de luto por la crucifixión de Jesucristo. Este día inicia con el “Vía crucis viviente” por la mañana después de 6 viernes consecutivos la población católica se avoca a la dramatización de la pasión y muerte de Jesús, donde jóvenes como adultos participan. Al finalizar el vía crucis viviente los fieles esperan hasta la noche para el “Santo Entierro” éste es una de las tradiciones más fuertes de esta semana santa, se realiza una procesión donde hombres y mujeres cargan con la “urna” de Jesús mientras los demás feligreses entonan cánticos tristes.

El día sábado por la noche se realiza la “Vigilia Pascual” en la que a las 12 de la noche ya al cumplirse los 3 días se celebra la resurrección de Jesús. Durante la vigilia se hace una celebración de la palabra, luego se invoca al espíritu santo y finalmente se dramatiza la aparición de Jesús a los caminantes de Emaús y la última cena.

El Domingo de Resurrección se oficia una misa a las 10:00 a.m. donde se anuncia que Jesús resucitó. Este es el último día de la semana mayor. Y es así como después de pasar casi un año en el olvido muchos católicos vuelven a la iglesia durante esa semana sólo para reencontrarse con su fe.

Comida típica de Semana Santa:

Pescado seco: Éste es el platillo principal de la semana santa, ya que durante la cuaresma es prohibido comer carnes éstas se sustituyen por el pescado. El pescado seco se prepara envuelto en huevo y se acompañado con una humeante salsa de tomate, típica de nuestro país.

Las torrejas: Éstas son tortas de yema envueltas en huevo que luego se sumergen en miel de panela o en dulce de atado.

Frutas en miel: Las frutas de la época, como: jocotes, mangos y ayotes se cuecen en dulce de panela (melaza de caña de azúcar) y se comen como postres o como aperitivos.