El presidente chino deberá enfrentar a la prensa en EEUU

En lo que se refiere a las presentaciones en público, el presidente chino no es precisamente Barack Obama. Rígido y poco afecto a la prensa, Hu Jintao, de 67 años, tendrá que mostrar otra cara cuando reciba preguntas de los periodistas el miércoles después de reunirse con el presidente estadounidense.

Es una demanda de la Casa Blanca que podría plantear algunas asperezas, aunque Hu está dispuesto a arriesgarse para mejorar la imagen de China en el exterior. Hu también desea mejorar sus credenciales como estadista en su país.

“La creciente proyección internacional de China es cada vez más una fuente de legitimidad para el gobierno y los líderes chinos desean explotar este sentimiento nacionalista tanto como puedan”, comentó Joseph Cheng, que dirige el Centro Chino Contemporáneo de Investigación en la Universidad Municipal de Hong Kong.

La conferencia de prensa no será el único intento de China por influir sobre la opinión pública durante la visita de Hu.

Un video de un minuto con el astro de películas de acción Jackie Chang, el basquetbolista Yao Ming de los Houston Rockets y otras celebridades chinas se proyecta desde el lunes en seis monitores públicos en el centro de Nueva York y continuará hasta mediados de febrero. Otra versión más breve se difundirá por televisión.

El presidente chino partió el martes de Beijing para su viaje de cuatro días, pero aun en su partida desestimó la publicidad, en agudo contraste con el caudal de imágenes que acompaña la salida y llegada de los presidentes estadounidenses. La agencia noticiosa estatal se limitó a emitir un breve despacho sólo después que despegó el avión presidencial.

Aunque Hu es visto por la televisión oficial china casi diariamente, siempre es presentado en actos arreglados cuidadosamente. La única conferencia de prensa de alto nivel en el año está a cargo del primer ministro, Wen Jiabao, quien es más accesible.

Hu ha aceptado preguntas en público antes, principalmente en visitas al exterior, pero más visiblemente en una conferencia de prensa en 2005 junto con el entonces presidente estadounidense George W. Bush, pero no quiso hacerlo cuando Obama visitó China en 2009. Ambos líderes leyeron declaraciones a la prensa en el Gran Salón del Pueblo.

En vísperas de este viaje, Hu respondió por escrito preguntas del Wall Street Journal y el Washington Post, pero hubo preguntas que se negó a responder, como por ejemplo una sobre el disidente preso Liu Xiaobo, ganador del Premio Nobel.