El Papa Francisco llegó la Casa Blanca como “un hijo de inmigrantes”

El Papa dijo que es “hijo de una familia de inmigrantes” y que estos construyeron “en gran medida a este país”.

Francisco fue recibido en la Casa Blanca por el Presidente Barack Obama y unos 15 mil invitados por la Administración, en el primer acto oficial del Sumo Pontífice de la Iglesia católica en su peregrinaje por Estados Unidos.

El Papa, en un discurso pronunciado en inglés tras la bienvenida dada por el mandatario estadounidense, dijo que se considera “hijo de una familia de inmigrantes” y que estos construyeron “en gran medida a este país”.

Las palabras del pontífice constituyeron el primer y directo mensaje de su postura ante el clamor de millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos, que confían en la intercesión del Papa para que el Congreso retome el debate y apruebe una reforma migratoria estancada luego que el senado aprobara un proyecto bipartidista el 27 de junio de 2013.

Francisco también se calificó a sí mismo de “hermano” de Estados Unidos y anticipó que en su discurso que pronunciará ante el Congreso el jueves, atentará a sus gobernantes a guiar al país “con fidelidad a sus principios fundadores”.

Uno de ellos y que tanto demócratas como republicanos resaltan, es que Estados Unidos es una “nación de inmigrantes”.

Mensaje de “misericordia”

Obama, en su discurso de bienvenida al Papa, destacó el mensaje de misericordia de Francisco con refugiados e inmigrantes y dijo al Obispo de Roma (uno de los títulos del Papa) que “usted nos recuerda que ‘el mensaje más poderoso del Señor’ es la misericordia. Eso significa dar la bienvenida al extranjero con empatía y el corazón verdaderamente abierto”.

El presidente recordó que el mensaje de misericordia del Papa Francisco, que llegó este martes a Washington procedente de Cuba, abarca desde “los refugiados que escapan de tierras en guerra a los inmigrantes que dejan sus casas en busca de una vida mejor”.

“Significa que hay que enseñar compasión y amor por los marginados, a aquellos que sufren y a aquellos que buscan la redención”, aseguró Obama.

“Usted nos recuerda que a los ojos de Dios nuestra medida como individuos y como sociedad no está determinada por la riqueza, el poder o la celebridad, sino por lo bien que aplicamos el llamado de las Escrituras a elevar al pobre y al marginado”, añadió.

El presidente, que ha mantenido durante sus seis años y medio en el poder una dura batalla para hacer que progresen leyes de fuerte contenido social, se refirió al mensaje del papa Francisco por la justicia y “contra la desigualdad y para asegurarse de que todo ser humano vive con dignidad”.
Ese mensaje de solidaridad con el inmigrante y a favor de una mejor redistribución de la riqueza de Pontífice es un espaldarazo para Obama, que ha visto como el Congreso, dominado por los republicanos, se resistía a cualquier medida en esa dirección.

El presidente agradeció, también, al papa Francisco su apoyo a la normalización de relaciones con Cuba.