EL MITO DE LOS TRES MILLONES (por Max Brannon)

circa 1955: The perimeter fence of the Nazi concentration camp at Auschwitz. (Photo by Keystone/Getty Images)

Existe, entre los historiadores occidentales, japoneses y chinos continentales de la oposición intelectual anticomunista graduados en las universidades británicas y en las norteamericanas de la denominada Ivy League (selectivo club de los 5 claustros de estudios superiores donde tienen su base las organizaciones estudiantiles semi-secretas de las que emergen los gobiernos de los Estados Unidos) la posición académica y editorial de trabajos relativos a la IIa. Guerra Mundial conocida como “Revisionismo Histórico”, la cual sustenta tres posturas extremas: Que las dictaduras que conformaron el Eje eran gobiernos legítimos de extracción popular que se preocuparon realmente por su gente y crearon instituciones económicas y sociales más avanzadas que las soviéticas las cuales todavía podrían ser parcialmente viables y que no excluyen el empresarialismo privado, que fueron la respuesta ideológica y política de los grandes intereses cardenalicios del Vaticano a la persecución comunista contra los católicos por toda el Asia eslava y amarilla, Y QUE NO HUBO NINGUN HOLOCAUSTO DEL PUEBLO JUDÍO, habiendo sido los “campos de exterminio” en realidad campos de concentración y un paso previo a la expulsión de Europa de los núcleos judíos entonces aún atrasados y pro-soviéticos. Los revisionistas históricos proponen que los 6 millones de judíos masacrados son un montaje de Hollywood parecido al de la famosa “Conspiración Lunar” que le comió el mandado del alunizaje a los soviéticos en 1969. Con ello lo alemán y Nazi pasó a ser “Imperio del Mal”.

Debido a las simpatías de los historiadores revisionistas por Hitler, cada vez que en Occidente ó cuando en cualquier otra parte del mundo (Rusia, por ejemplo) surge alguna poderosa personalidad política de tipo “outsider” que no se ajusta ni al globalismo pro-gobierno mundial tecnocrático totalitario ni a los neo-comunismos indigenistas trasnochados como “Socialismos del S. XXI” y que viene a romper el consenso discursivo de las agencias sionistas de prensa, CFR, Comi-Sión Trilateral y cultura intelectual neo-marxista, la solución fácil para aislar a esta clase de líderes y a sus ideas y programas ES ENDILGARLES GRATUITAMENTE INTENCIONES DEMONÍACAS DE ANIQUILACIÓN DE GRANDES MASAS, PERSECUCIONES, ANTICRISTIANISMO Y HASTA, PARA LOS PÚBLICOS IMBÉCILES, ATRIBUIRLES A ESTOS ESTADISTAS SER ALGO COMO EXTRATERRESTRES CANÍBALES DISIMULADOS, QUE LLAMAN “REPTILIANOS” Y NECEDADES SIMILARES.

Uno de estos nuevos líderes sin duda es Donald Trump, por lo que las salas de redacción de algunos grandes medios, movidas tal vez (no es de suponer que con malicia ideológica, creo) por la crisis económica que se traduce en crisis de ventas, se pusieron defensivamente de acuerdo en predisponer la psicología social de los salvadoreños contra el nuevo gobierno republicano, nacionalista y protestante de los Estados Unidos como prácticamente el Anti-Cristo y un futuro perseguidor de salvadoreños que supuestamente habría dicho que iba a emplearse a fondo para sacar hacia nuestro país (únicamente hacia El Salvador) AL MENOS A 3 MILLONES DE COMPATRIOTAS, sin especificar si documentados ó no, para que se piense que se trata de TODOS LOS SALVADOREÑOS RESIDENTES EN ESTADOS UNIDOS, DADO QUE SU NÚMERO ES DE 3 MILLONES. Como decir que el ahora Presidente Trump y su gabinete de nueva generación republicana ganaron HACIENDO CAMPAÑA CONTRA EL SALVADOR.

Nada de ésto es serio. Las palabras de Trump fueron respuesta a una pregunta de CNN acerca de todo su período y de todos los extranjeros de una amplia variedad de razas y nacionalidades, no sobre solamente El Salvador. Pero tengo una sugerencia para las personas y sectores que impensadamente crearon este “temor a Trump”. Ustedes tienen talento para el guionismo cinematográfico y lo están desperdiciando miserablemente. Pueden venderle a los mercadólogos de Hollywood que la mentira de los 6 millones YA NADIE SE LA TRAGA, que ahora hacen falta nuevas mentiras, más frescas, que toquen el bolsillo de la gente, no sus corazones, y de más sectores que tan sólo judíos norteamericanos. PUEDEN PONER DE MODA EN LA PANTALLA GRANDE Y EN LA CHICA EL MITO DE LOS 3 MILLONES DE PERSEGUIDOS Y VOLVERSE PEQUEÑOS Y OBSCENOS CORRUPTUELOS CAPITALISTAS, COMO SUS JEFES, pero sin tener que aguantarlos y mejor ubicados. Ya que inventaron UNA BUENA MENTIRA, sáquenle provecho real: Provecho capitalista. Todo lo demás es fina paja.