El hombre que explica cómo vivir hasta los 1,000 años

La tecnología, insiste, ha hecho que el sueño de prolongar la vida humana esté al alcance de la mano.
En la localidad californiana de Mountain View (la misma que alberga la sede de Google) se encuentra un singular centro de investigación cuya meta es investigar la forma en que los seres humanos puedan vivir hasta los 1,000 años.
Este centro nace de la iniciativa de Aubrey De Grey, un británico que practica una de las ramas de la medicina más nuevas y que busca hacer los progresos más revolucionarios. Nos referimos a la biogerontología.

Este científico con aires de excentricidad, cola de caballo larga barba que recuerda al místico ruso Rasputín, sostiene que el cuerpo humano es una maquinaria con partes móviles y como tal, puede ser reparada y restaurada para vencer los efectos del tiempo y el desgaste acumulado con los años.

Para lograrlo, estableció la Fundación de Investigación de Estrategias Diseñadas para una Senectud Insignificante (SENS, por su sigla en inglés).
De acuerdo con una entrevista publicada por el diario Financial Times, De Grey presentó hace más de una década un ensayo en el que aseguraba que “la postergación indefinida del envejecimiento podría estar a la vista” y desde entonces se ha convertido en una de las voces más influyentes en esa disciplina.

En este sentido, De Grey considera que la idea de que la muerte es inevitable es medicina antigua. “Históricamente, aceptar la inevitabilidad de la muerte era la elección racional y un requisito necesario, dijo, ‘para seguir adelante y hacer lo mejor posible de nuestras vidas penosamente cortas’. Hoy, cuando la tecnología ha avanzado lo suficiente como para ponernos ‘cerca’ de extender la vida humana a muchas veces la esperanza actual, esta aceptación se ha convertido en un obstáculo enorme para lograr ese objetivo”, comenta en la entrevista antes citada.
La base de la biogerontología es la reparación. Este enfoque critica los métodos tradicionales que se centran en la prevención de los efectos dañinos del metabolismo. El biogerontólogo en cambio, busca la forma de reparar el daño, sentando el fundamento de una nueva clase de medicina que desarrolle biotecnologías de rejuvenecimiento.

De esa forma, los diferentes tratamientos aplican principios de medicina regenerativa para no simplemente desacelerar la acumulación de daño que produce el envejecimiento sino para eliminar, reparar y reemplazar los tejidos a nivel celular en las partes del cuerpo afectadas.
De Grey se cuida de decir que el objetivo a largo plazo de sus investigaciones es conseguir la inmortalidad, sino más bien su meta es reducir los efectos de la senectud hasta volverlos “insignificantes”.