El FMI rebaja las perspectivas de crecimiento mundial para este año

Estima que la economía repuntará entre un 3 y un 4%, lejos del 4,8% augurado en octubre

El economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Olivier Blanchard, ha apuntado que la economía mundial tendrá este año un crecimiento de entre el 3% y el 4%, una horquilla inferior a la contemplada hasta ahora la organización, que había previsto, en su informe semestral a principios de octubre, un repunte del PIB del 4,8% para este año y del 4,2% para el próximo.

En una entrevista en la emisora de radio francesa Europe 1, Blanchard ha señalado que ese crecimiento medio del 3-4% en el conjunto del mundo, incluye diferencias entre el 1-2% que se espera “en los países avanzados” y el 6-8% previsto en los emergentes. Para el próximo ejercicio, las cifras serán “más o menos las mismas”, ha añadido.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) había confirmado ayer sus expectativas de crecimiento en sus países miembros para este año, entre el 2,5% y el 3%, pero advirtió de que en el 2011 la cifra bajará al 2-2,5%. Al respecto, el economista jefe del FMI no cree que vaya a producirse “una nueva recaída”, aunque ha insistido en que “los países ricos van a tener un crecimiento lento” y las tasas de paro allí “seguirán siendo elevadas” en el horizonte del 2011 y 2012.

Recetas para las pensiones

Por otra parte, el FMI ha asegurado que el retraso de la edad de jubilación favorecerá el crecimiento económico. En su informe de control de las finanzas mundiales, el organismo asegura que aplazar dos años el retiro permitiría incrementar en casi un punto el PIB de un país a medio plazo, y de 4,25 puntos a largo plazo.

El FMI también aporta su receta para garantizar la viabilidad de la financiación de las pensiones: retrasar la edad de jubilación, rebajar el importe de las pensiones y aumentar las cotizaciones. “Aumentar la edad de jubilación es la herramienta más eficaz” si un gobierno quiere asegurarse el crecimiento, concluye el informe, que elogia a países como Francia o Grecia, que han revisado la edad de jubilación (65 y 62 años respectivamente) y con ello “han mejorado sus fondos presupuestarios a largo plazo”.