El doblete del Barça deja al Real Madrid entre la gloria o el desastre

El FC Barcelona se proclamó campeón de Copa este domingo después de ganar al Sevilla (2-0) en un triunfo que certifica el doblete blaugrana y que deja al Real Madrid al borde del precipicio, entre el salto a la gloria o el hundimiento hacia el desastre.

Dicho de otra manera, si el Real Madrid gana la Champions, si se adjudica su undécima Copa de Europa, la sensación que emergerá del Bernabéu será la de una buena temporada, incluso por delante del eterno enemigo, toda vez que en la capital valoran más ganar el que consideran que es ‘su trofeo’ que el doblete culé. Digamos que sería un empate técnico entre Madrid y Barça con triunfo blanco a los puntos, por seguir un símil pugilístico.

El problema está en que la derrota en Milán, caer ante el Atlético de Madrid, borraría semejante sueño de gloria y empujaría a los de Zidane al infierno, toda vez que no sólo cerrarían la temporada en blanco, sino que verían como sus rivales más directos les habrían ‘robado’ todos los títulos, a saber, el Atlético la Champions y el Barça, los otros dos trofeos en juego.

Una percepción que no sería frenada ni por el resurgir merengue en el útlimo tramo de Liga ni por el hecho de haberse clasificado para una final de Champions apenas dos años después de la última (entre Glasgow y Lisboa mediaron 12 años).

El ritmo de títulos imparable del Barça han forzado esta necesidad extrema de compensar a toda velocidad los éxitos cosechados al otro lado del puente aéreo.

No es por ello de extrañar que ayer los miembros del Real Madrid (sobre todo sus directivos) desearan al máximo un triunfo del Sevilla ayer en el Calderón o que, ahora, desde Barcelona, se interprete el triunfo del Atlético en Milán como la guinda a un triplete especial, esto es, Liga, Copa y un Madrid sin Champions.