El Chapecoense, un modesto equipo de fútbol brasileño que soñaba con la gloria

Quiénes son los 6 sobrevivientes del accidente en Colombia del avión que trasladaba al equipo brasileño de fútbol Chapecoense
En la lista de pasajeros aparecían 81 personas, pero cuatro de ellas no abordaron la aeronave, señaló la agencia aeronáutica colombiana.

Se confirmó el hallazgo de dos cajas negras en la zona, que servirán para esclarecer lo sucedido momentos antes del accidente, indicó el ministro de transporte colombiano, Jorge Eduardo Rojas.

Las mismas se encuentran bajo custodia, a la espera de ser analizadas por expertos de Colombia, Brasil, Bolivia, Estados Unidos y Reino Unido.

El procesamiento del material tomará unos 20 días, le dijo a BBC Mundo el coronel Bonilla.

Mueren 76 personas por accidente de avión donde viajaba equipo Chapecoense

Al menos 76 personas fallecieron en el accidente aéreo sufrido la noche del pasado lunes un avión de matrícula boliviana en las cercanías de la ciudad colombiana de Medellín con 81 personas a bordo, entre ellos los integrantes del club brasileño de fútbol Chapecoense, informó la policía.

“Son entre 75 y 76 personas fallecidas”, dijo a periodistas el comandante de la Policía del Departamento de Antioquia, coronel José Gerardo Acevedo, quien agregó que los socorristas rescataron a seis supervivientes, uno de los cuales falleció poco después.
La aeronave, proveniente del Aeropuerto Internacional Viru Viru en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, se accidentó a pocos kilómetros del terminal José María Córdova en el Cerro El Gordo, jurisdicción del municipio de La Unión.

Las personas rescatadas con vida en el lugar del siniestro fueron trasladadas a centros asistenciales de la zona como el Hospital Universitario San Vicente Fundación sede Rionegro y el Hospital San Juan de Dios.
Los sobrevivientes son los futbolistas Alan Ruschel, defensa; Marcos Danilo Padilha, arquero del equipo; Jackson Follman, arquero suplente; Ximena Suárez, auxiliar de vuelo; y Rafael Henzel, periodista deportivo brasileño. La identidad del último rescatado falta por esclarecerse, así como el estado de salud en el que se encuentra.
El accidente

El avión, de matrícula CP-2933, que traía a la delegación deportiva ingresó al espacio aéreo de la torre de control del Aeropuerto Internacional José María Córdova (JMC) de Rionegro a las 9:42 p.m., a 22.950 pies de altura.
Once minutos después y luego de dar dos vueltas en círculo al Valle de San Nicolás, se perdió la comunicación con la aeronave a 15.550 pies de altura.
La aeronave al servicio de la aerolínea LaMia se reportó como extraviada a las 10:15 de la noche, cuando los funcionarios del Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro esperaban la llegada del avión a la terminal aérea. Sin embargo finalmente terminó en zona boscosa de cerro El Gordo en La Unión.

Alfredo Bocanegra, director de la Aerocivil, indicó que al avión se le había dado la prelación para aterrizar en Rionegro pero minutos después se perdió el contacto.

Un piloto de otro avión escuchó por la radio por qué se estrelló el vuelo de Chapecoense

Con el correr de las horas siguen surgiendo más detalles de lo que fue el terrible accidente aéreo en Medellín, Colombia. En el avión de la aerolínea LAMIA viajaba la delegación del club brasileño Chapecoense y periodistas que iban a cubrir el primer partido de la final de la Copa Sudamericana. Murieron 71 personas y solo encontraron con vida a 5.

Un piloto de otro avión escuchó por la radio por qué se estrelló el vuelo de Chapecoense
Juan Sebastián Upegui, copiloto del vuelo de Avianca 9253, explicó en la televisión colombiana cómo fue el accidente. Este hombre formaba parte de la tripulación de un avión que sobrevolaba la ciudad de Medellín y escuchó por la radio el ida y vuelta entre el LAMIA y la torre de control. “De repente empezaron a decir: ‘Solicitamos prioridad para proceder a la pista, tenemos problemas de combustible'”, explicó.

Según Upegui, desde la torre de control respondieron: “Procedan al localizador, informe el problema que tiene”. Desde el avión de LAMIA respondieron: “Ahora tenemos falla eléctrica total, tenemos falla eléctrica total. ¡Vectores para proceder a la pista!”. Ya era demasiado tarde. Cuando desde el aeropuerto avisaron que no podían encontrarlos en el radar, desde el otro lado llegaron a decir: “Ayuda, ayuda, vectores para proceder a la pista”.

El relato es tremendo y ayuda para esclarecer qué es lo que ocurrió en esta tragedia. Vendrán las pericias correspondientes, pero según Upegui el problema principal fue que el avión se quedó sin combustible. “Yo me acuerdo que gritaba ‘hágale, hágale, lleguen, lleguen’. El piloto de LAMIA gritaba ‘vectores, vectores’, pero después la cosa paró. No hubo más sonido. Nosotros nos pusimos a llorar”.