El atleta Julio Rey anuncia su retirada al máximo nivel

20091021-0-0-N-julio rey
El maratoniano Julio Rey, que anunció públicamente su retirada al máximo nivel, “porque me vais a seguir viendo entrenando por las calles de Toledo y estaré en las carreras populares como uno mas”, marcó su antes en la plata mundial de París’03 y su después en las olimpiadas de Atenas’04.

Dispuesto a “disfrutar” de su deporte “y otros muchos que no he podido, y me apetece muchísimo”, Rey destacó en rueda de prensa, que la plata en el mundial de París’03 fue el culmen a mi carrera” sin menospreciar los bronces en los Europeos de Munich’02 (Alemania) y Goteborg’06 (Suecia).

“Dos bronces agridulces porque partía siempre como favorito, al tener los mejores registros, y luego se torcieron las cosas, en Munich con la equivocación por los corredores que se escaparon y en Goteborg por la lesión de los últimos kilómetros”.

Según señaló “la que más destaca en la plata”, tras superarle únicamente el marroquí Jaouad Gharib, “que no es un cualquiera porque el año pasado fue subcampeón olímpico y es dos campeón del mundo”, pero tampoco se sustrajo a citar sus cuatro triunfos en el maratón de Hamburgo (Alemania).

Por contra, su mayor fiasco, “la espinita clavada”, fueron los Juegos Olímpicos de Atenas’04, en los que acabó el 58 (2h 24.54): “sin duda aquellos eran mis Juegos, que final fueron de Baldini, por edad, estado de forma por todo”, rememoró, “en todas las apuestas, yo mismo, me veía en el podio”.

“Me costó un año recuperarme de aquel varapalo”, descubrió el mejor atleta del 2003 para la Federación Española porque “había perdido la motivación del entrenamiento”.

Ahora dijo sentirse “fenomenal” al descansar del gran “nivel de sufrimiento de los últimos años, sobre todo este último en el que he sufrido psicológicamente”. De hecho, desveló, acudió a un psicólogo para afrontar el maratón del pasado domingo en Amsterdam par “recuperar mi capacidad de sufrimiento y mi cabeza de ganador”.

Dijo sentirse liberado “porque llevo corriendo desde los 7 años, treinta en los que no he hecho otra cosa que correr y quince años al más alto nivel” y, más aún, porque la retirada “ha sido de forma progresiva, se venía mascando y por eso, creo, no va a ser duro”.

“Más traumático resultará para mi familia que no me va a volver estando ahí arriba”, apostilló Rey, quien no se imaginaba verse con tantos éxitos salvo “cuando veo el álbum de fotos” y rememorar que “de todos los que empezamos fui yo el único. Era inimaginable”.

Consciente que la lesión era “irreversible” por ser degenerativa, que no es la única, según apuntó, “porque tengo dos vértebras deshidratadas y el coxis desviado hacia un lado”, después de tantas carreras y más de veinte maratones -se estrenó en Londres, el 26 de abril del 98, acabando cuarto con 2h 08.33-, Rey señaló que “a lo mejor lo paso mal” cuando vea “los campeonatos desde casa”.

“Esta tarde mismo estaré corriendo”, se retó Rey, que dijo no estar dispuesto a dejar la actividad “que creo no afectará a mi vida normal” manteniendo un buen tono abdominal y lumbar “porque sólo he notado las molestias en los entrenamientos muy intensos”.