EEUU se aleja de escudo antimisiles en Europa

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Estados Unidos dijo a países de Europa del Este que está alejándose de sus planes para construir un escudo antimisiles en la zona, en una medida que podría mejorar los lazos entre Moscú y Washington, pero que alimenta temores de una influencia renaciente del Kremlin.

Rusia dijo que daría la bienvenida al abandono del plan, que fue una fuente importante de tensiones entre Washington y Moscú y un proyecto que ha planteado la posibilidad de contratos de miles de millones de dólares para gigantes de defensa estadounidenses.

El escudo, que involucraba misiles interceptores en Polonia y un complejo de radares en la República Checa, fue promovido por el antecesor de Obama, el ex presidente George W. Bush, para defenderse contra cualquier lanzamiento de cohetes de estados “corruptos”, como Irán y Corea del Norte.

Un funcionario de defensa estadounidense dijo que Washington estaba examinando ahora una alternativa al “gran sistema fijo” del escudo. Esta opción apuntaría a misiles de corto y mediano alcance en vez de a los cohetes de largo alcance vistos como una amenaza hasta el momento. La fuente no dio detalles.

El periódico Wall Street Journal informó que Washington había decidido que Irán no estaba tan avanzado en el desarrollo de misiles de largo alcance, como pensaba anteriormente.

RELACIONES RUSIA-EEUU

El Gobierno de Obama busca “restaurar” las relaciones con Rusia para que los ex enemigos de la Guerra Fría puedan cooperar en temas como Irán, el combate contra los insurgentes talibanes en Afganistán y reducir sus vastos arsenales de armas nucleares.

Rusia está permitiendo a Estados Unidos el paso de trenes con provisiones para las fuerzas estadounidenses a lo largo del país, vía Asia Central hacia Afganistán, evitando rutas a través de Pakistán que han sido atacadas frecuentemente por los talibanes.

Washington también quiere el apoyo ruso para la aplicación de sanciones económicas contra Irán, al que acusa de desarrollar armas nucleares.

Diplomáticos en Moscú sostienen que los políticos de línea dura rusos podrían leer la retirada del escudo estadounidense como una señal de debilidad de Estados Unidos. Lejos de seguir la apuesta del país norteamericano, podrían en cambio presionar por aumentar el poder ruso en el ex bloque soviético.

Naciones de Europa del Este, especialmente Polonia y los países bálticos, veían el plan del escudo antimisiles como un símbolo de compromiso estadounidense para defender a la región contra cualquier invasión de los ex amos soviéticos luego de 20 años del colapso del comunismo.

Algunos países de Europa del Este ven la breve guerra de Rusia con Georgia del año pasado y los enfrentamientos con Ucrania por los suministros de gas como síntomas de un “neoimperialismo” ruso, guiado por una visión de que ese sector europeo pertenece a la esfera de influencia de Moscú.