EEUU acusa a talibanes de la matanza en una boda afgana y éstos lo desmienten

Un kamikaze mató a 40 personas en una boda en la provincia de Kandahar, en el sur de Afganistán, en un ataque que la OTAN achacó a los talibanes pero que éstos desmintieron.

Según las familias de las víctimas, los miembros de una milicia progubernamental de lucha contra los talibanes participaban en la fiesta y el comando suicida detonó su carga explosiva en una sala reservada a los hombres.

“El kamikaze detonó su cinturón de explosivos en medio de la multitud”, explicó Turiyalai Wisa, el gobernador de la provincia de Kandahar. “Los cirujanos retiraron bolitas de acero de los cuerpos de heridos y esto es una clara indicación de que se trata de un atentado suicida”, añadió.

El drama tuvo lugar en el pueblo de Nagahaan, en el distrito de Arghandab de la provincia de Kandahar, principal feudo y cuna de los talibanes.

“Cuarenta de nuestros ciudadanos, incluidos niños, murieron y más de 70 resultaron heridos”, anunció el ministerio del Interior en un comunicado.

“Esta violencia despiadada (…) en un momento que debía ser de celebraciones es una demostración de la táctica ciega y repugnante de los talibanes para aterrorizar a las personas”, declaró en un comunicado el general Nick Parker, comanda segundo de la ISAF, la fuerza de la OTAN en Afganistán.

“En cualquier caso, lo único que prueba es que no tienen ningún respeto por la vida humana”, concluye el general.

Pero los talibanes, que habitualmente niegan causar muertes entre los civiles, responsabilizaron de la matanza a un bombardeo de la OTAN y dieron su pésame a las familias de las víctimas.

“Responsabilizamos a las fuerzas extranjeras y al Gobierno afgano de esta tragedia. Rezamos por que se recuperen rápido los heridos y damos el pésame a las familias de los mártires”, dijo por teléfono al portavoz de los talibanes, Yusuf Ahmadi.

Las bodas de afganos reúnen a cientos de invitados. La explosión tuvo lugar en la parte reservada a los hombres, en un pequeño pueblo situado a una veintena de kilómetros al norte de la gran ciudad de Kandahar.

“Mi hermano está herido, no sabemos lo que pasó. Hubo una enorme explosión y luego todo el mundo estaba muerto o herido”, declaró a AFP el hermano de la novia, Mohamad Zanif.

Miembros de una milicia local progubernamental participaban en la boda, señalaron en el hospital allegados de las familias de los novios.

Según el ejército estadounidense, las fuerzas especiales ayudan a los pueblos afganos a organizar su propia protección contra los talibanes.

Se trata de uno de los atentados más sangrientos en Afganistán en los últimos meses. En agosto de 2009, 43 personas murieron en la explosión de un coche bomba en el centro de Kandahar.

La ciudad, la tercera más importante del país, es el bastión histórico de los talibanes y escenario de numerosas violencias.

Las fuerzas de la OTAN y las tropas afganas lanzaron hace unas semanas un ofensiva sobre Kandahar, para restablecer la autoridad de Kabul en la ciudad y la provincia.
La operación tenía previsto culminar este verano boreal en algunos distritos sensibles y extenderse a otros al final del verano, según los jefes de las fuerzas internacionales.

En Bruselas, el comandante en jefe de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, el general estadounidense Stanley McChrystal, afirmó sin embargo este jueves que la ofensiva clave en Kandahar avanzará “más lentamente” de lo previsto.

La insurrección de los talibanes se ha intensificado considerablemente y extendido a casi todo el país en los dos últimos años. Las fuerzas internacionales, que invadieron el país a fines de 2001 para derrocar al régimen talibán, enfrentan pérdidas cada vez mayores.