Diputados nombran “Hijo Meritísimo de El Salvador” a Carlos Mendoza

El 15 de abril de 1974 sería la fecha que Carlos López Mendoza iniciaría con su servicio en Cruz Roja Salvadoreña, institución que lo llevaría a obtener unos de sus más grandes recuerdos; por 42 años de tender su mano al pueblo salvadoreño el Vocero Oficial de la entidad humanitaria fue nombrado “Hijo Meritísimo de El Salvador” por la Asamblea Legislativa.

Con su uniforme de Cruz Roja, con una irradiante sonrisa, humildad y dinamismo que lo caracterizan, Don Carlitos llegó al Salón Azul de la Asamblea Legislativa al punto de las 10:00 a.m. sin poder ocultar la emoción, alegría y nerviosismo que recorría su ser.

“Le doy gracias a Dios, se lo dedico a toda mi familia de Cruz Roja que me acompaña y por supuesto a mis hijas, a mis nietas; el primer día que supe esto fue el 2 de abril, me llamaron por teléfono, tenía una gran emoción, este acontecimiento no es mío, es de toda la población, a ustedes me debo lo que soy, me debo que me conozcan como vocero de Cruz Roja”, pronunció Don Carlitos al ser reconocido “Hijo Meritísimo de El Salvador” .

Don Carlitos en cada una de sus acciones demuestra desprendimiento, humanismo, solidaridad, entrega, sacrificio y altruismo hacia los más vulnerables.

Así lo ha demostrado brindando su ayuda en diferentes emergencias nacionales arriesgando su vida, entre estos se encuentra el huracán Fifi en septiembre 1974, el terremoto en Guatemala, en 1976; los 12 años de conflicto armado en el país, el terremoto en San Salvador en 1986, los terremotos del 2001 en El Salvador y el Huracán Stan y la erupción del volcán Ilamatepec.

“Este reconocimiento es un compromiso para seguir haciendo las cosas de la mejor manera”, expresó con entusiasmo el vocero oficial de Cruz Roja Salvadoreña.

Asimismo incentivó a los jóvenes a seguir adelante, porque la falta de recursos no debe limitarlos; “el ser pobre no es motivo para no ser triunfador en la vida, yo soy pobre pero sí me siento triunfador porque hago lo que me gusta”, exteriorizó.