Cuba empieza despidos masivos, en reforma sin precedentes

Se eliminarán 500.000 empleos estatales en seis meses y un millón en tres años.

Esto con la pretensión de que la mayoría pase a los sectores privado y cooperativo, en busca de eficiencia de la maltrecha economía de la isla comunista.

El Gobierno de la isla, presidido por Raúl Castro, calcula que unos 465.000 de los cesantes serán absorbidos por el sector no estatal, por lo que anunció que comenzará en octubre a otorgar licencias para abrir pequeños negocios en 178 oficios.

Según documentos del Partido Comunista Cubano -aún sin anuncio oficial-, se crearán también cooperativas urbanas en transporte, construcción, materiales de construcción, elaboración de alimentos y agropecuarios, y en unos 40 servicios como restaurantes, funerarias, hostales y confecciones textiles, entre otros.

En Cuba la fuerza laboral es de 5 millones en un país de 11,2 millones de habitantes. Un total de 4,2 millones de los que trabajan son empleados estatales y el resto se ubica en el sector no estatal, formados por cooperativas agrícolas, campesinos privados y trabajo por cuenta propia.

Entre las reformas contempladas se encuentran creación de impuestos sobre los ingresos personales, las ventas o los servicios, de entre 10 y el 40 por ciento; por la contratación de mano de obra asalariada, de 30 a 35 por ciento y la seguridad social (25 por ciento).

En la actualidad muchos trabajadores por cuenta propia pagan impuestos fijos.

Un quinto impuesto, insólito en Cuba, será por anuncios o propaganda comercial, algo muy limitado en la isla y exclusivo del sector estatal.

Se eliminarán el estudio como forma de empleo -modalidad utilizada en el 2003 cuando se cayó la industria azucarera- y también la jubilación anticipada.